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Que el amor y la misericordia de DIOS estén siempre contigo

Porqué Jesucristo le entregó a Pedro las Llaves del Reino de los Cielos

2020-02-24 20:07:51 | Películas Evangélicas
Porqué Jesucristo le entregó a Pedro las Llaves del Reino de los Cielos
Hace dos mil años, Jesucristo le entregó a Pedro las llaves del reino de los cielos. Con respecto a esto mucha gente se pregunta: ¿Por qué fue Pedro quien recibió este premio y no otro hombre? ¿Por qué Jesucristo le entregó esta Gran Comisión a él? Hoy hablaremos del motivo tras esta decisión de Jesucristo.
Estaba confundida al leer las Escrituras
Esta mañana, antes de mis oraciones matutinas, abrí 
la Biblia y leí el Capítulo 16, versículo 19 del Evangelio según San Mateo, en el que Jesucristo le dice a Pedro, “Yo te daré las llaves del reino de los cielos; y lo que ates en la tierra, será atado en los cielos; y lo que desates en la tierra, será desatado en los cielos”. Al leer estos versos pensé: Jesucristo tenía doce discípulos, pero ¿por qué Él le entregó las llaves del cielo a Pedro y no a uno de los otros? ¿Qué hizo Pedro que el Señor estaba tan complacido con él? Si logro responder estas preguntas y actuar de la misma forma en que lo hizo Pedro, ¿podría entonces obtener la Gracia del Señor y en el futuro entrar al reino de los cielos? Sin embargo, después de leer repetidamente estos versos, no pude encontrar la respuesta y luego tuve que desayunar e irme a trabajar.
Encontré las Respuestas Luego de Preguntarle a una Colega
Durante la hora de almuerzo, le pregunté a una colega creyente y ella me ayudó amablemente.
Ella me dijo: “En el pasado a mí también me confundían las escrituras. Después leí Mateo 16: 13-19 muchas veces y las analicé cuidadosamente. Gracias a Dios por Su iluminación. Logré comprender la voluntad del Señor.
En Mateo 16: 13-16 podemos ver que cuando Jesucristo le preguntó a varios de Sus discípulos, ‘[...] ¿Quién dicen los hombres que es el Hijo del Hombre? Y ellos dijeron: Unos, Juan el Bautista; y otros, Elías; pero otros, Jeremías o uno de los profetas. El les dijo: Y vosotros, ¿quién decís que soy yo? Respondiendo Simón Pedro, dijo: Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente’ (Mateo 16:13-16). Con esto nos damos cuenta de que de los doce discípulos solo Pedro sabía que el Señor Jesús era el Mesías venidero – 
Cristo. A través de Sus obras y palabras, Pedro pudo confirmar que el Señor Jesús era Cristo. No importaba cómo los Fariseos condenaran, atacaran y juzgaran a Jesucristo, a él no lo engañaban, sino que solo obedecía la guía y voluntad del Espíritu Santo y seguía a Jesucristo todo el tiempo. Por esto, sabemos que Pedro conocía verdaderamente a Jesucristo. Además, cuando los soldados llegaron a llevarse a Jesucristo, Pedro se lanzó a proteger al Señor y le cortó la oreja a uno de ellos. Esto fue el resultado de una acción impetuosa y maleducada, lo que no va de la mano con la voluntad del Señor, pero si lo vemos desde otro punto de vista, en la presencia de tal peligro, que Pedro haya hecho esto demostró que realmente amaba al Señor. Además, luego de que el Señor resucitara de entre los muertos y ascendiera al cielo, Pedro guió las iglesias de acuerdo a los mandamientos del Señor y, finalmente, lo crucificaron boca abajo en nombre de Él, mostrando de este modo un hermoso y resonante testimonio. Con todo esto, podemos darnos cuenta de que Pedro realmente amaba al Señor, de caso contrario, no hubiese arriesgado su vida para protegerlo a Él, así como tampoco hubiese jurado seguir al Señor hasta la muerte y promulgar Su Evangelio, ni mucho menos llevar los testimonios de someterse ante Dios hasta la muerte y amarlo hasta el extremo”.
Asentí y dije: “Tienes razón. De los doce discípulos, solo Pedro reconoció al Señor Jesús como Cristo. Pedro sin duda conocía verdaderamente al Señor”.
Mi colega continuó diciendo: “Jesucristo dijo, ‘[...] Amaras al Señor tu Dios con todo tu corazon, y con toda tu alma, y con toda tu mente. Este es el grande y el primer mandamiento’ (Mateo 22:37-38). ‘[...] Si alguno me ama, guardará mi palabra; y mi Padre lo amará, y vendremos a él, y haremos con él morada. El que no me ama, no guarda mis palabras; y la palabra que oís no es mía, sino del Padre que me envió’ (Juan 14:23-24). ‘No todo el que me dice: “Señor, Señor”, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos’ (Mateo 7:21). Pedro siguió fervientemente el primer mandamiento ­— amar al Señor, por lo que a él no lo rigieron los soldados y pudo proteger al Señor, e incluso sacrificó su vida al ser crucificado boca abajo en Su nombre, obedeciendo a Dios hasta la muerte. Esto bastó para demostrar que Pedro era la persona que siguió el camino del Señor. Que Jesucristo le entregara las llaves del reino de los cielos a Pedro nos permite ver que Pedro era un hombre conforme a Su corazón y su búsqueda fue aprobada por el Señor. Para poder entrar al reino de los cielos, deberíamos imitar a Pedro y ser una persona que ama y conoce al Señor. Solo así podremos recibir Sus promesas”.
Luego de oír sus palabras, me iluminé y dije: “resulta que el hecho de que el Señor le entregara las llaves del reino de los cielos a Pedro contiene Sus más sinceras intenciones y expectativas de la humanidad. Entonces, ¿cómo logró Pedro específicamente conocer y amar al Señor?”.
Solo imitando la búsqueda de Pedro, podremos recibir la aprobación del Señor
Mientras me escuchaba, tomó con entusiasmo su ordenador y me dijo: “Leí dos pasajes de un texto en un sitio web del Evangelio que explica claramente cómo Pedro logró amar y conocer al Señor. Permíteme leértelos”.
“Pedro siguió a Jesús durante un número de años, y vio en Él muchas cosas que las personas no tienen. […] Cada movimiento de Jesús actuaba como un ejemplo para él en su vida, y Sus sermones se grabaron particularmente en su corazón. Era muy considerado con Jesús, era fiel a Él, y nunca tuvo quejas de Él. Por esta razón, se convirtió en el compañero fiel de Jesús adondequiera que Él iba. Pedro observaba las enseñanzas de Jesús, Sus amables palabras, y lo que Él comía, vestía, Su vida diaria y Sus viajes. Seguía el ejemplo de Jesús de todas las maneras. No era un santurrón, sino que desechó todas sus cosas obsoletas anteriores, y siguió el ejemplo de Jesús en palabra y hecho. Fue entonces cuando sintió que los cielos, la tierra y todas las cosas estaban en las manos del Todopoderoso, y por ello no hizo su propia elección, sino que absorbió a todo lo que Jesús era para que actuara como su ejemplo” (“Sobre la vida de Pedro”).
“Tras un periodo de experiencia, Pedro vio en Jesús muchas de las obras de Dios, vio la hermosura de Dios y vio mucho del ser de Dios en Jesús. Por consiguiente, también vio que las palabras de Jesús no podían ser palabras de hombre, y que la obra que Él hizo no podría haberla realizado un hombre. En las palabras y los hechos de Jesús, Pedro vio además gran parte de la visión de Dios y mucha obra divina. Durante sus experiencias, no llegó simplemente a conocerse a sí mismo, sino que también se centró en observar las acciones de Jesús, de las que descubrió muchas cosas nuevas; es decir, que eran muchas expresiones del Dios práctico en la obra que Él hizo por medio de Jesús, y que las palabras y los actos de este, las formas en que pastoreó a las iglesias y la obra que realizó diferían de los de un hombre corriente. Así, de Jesús aprendió muchas lecciones que se suponía que debía de aprender y para cuando Jesús estaba a punto de ser clavado en la cruz, había obtenido algún conocimiento de Él, un conocimiento que fue la base de su lealtad de por vida a Él, y de su crucifixión boca abajo por amor a Él” (“Sólo aquellos que conocen a Dios pueden dar testimonio de Él”).
Luego de escuchar estas palabras le dije: “Resulta que cuando Pedro vivió con Jesucristo, le puso mucha atención a seguir Sus palabras y las cosas que Él hacía”.
Ella me dijo: “Si, en estos dos pasajes podemos notar que Pedro deseaba conocer al Señor. Cuando él estaba en contacto con Jesucristo, ponía atención a cada una de Sus palabras y acciones. Pedro veía en Jesucristo gran parte de Su divinidad. Por ejemplo, Sus palabras estaban llenas de autoridad y poder; nadie es capaz de hacer Su obra, nadie tiene Su misericordia, amor, paciencia y tolerancia hacia la humanidad. Además, Pedro pudo notar la santidad y justicia de Jesucristo al observar las diferentes formas en que Él trataba a la gente común y a los Fariseos. Las revelaciones del Señor y que fueran reales eran cosas positivas que pueden iluminar al hombre. Pedro vio muchas partes dignas de adoración en Jesucristo, y esto despertó su amor por el Señor. Veía al Señor como un modelo a seguir, estaba consciente de Su voluntad y fue extremadamente fiel a Él, guiando a las iglesias y promulgando Su Evangelio. Además, Pedro siempre tomó en consideración Sus palabras, las contemplaba y ponía en práctica. Analizaba sus propias palabras y acciones todo el tiempo. Si descubrió que había algo que él hizo no estaba de acuerdo con las palabras del Señor, le rezaría a Dios y despreciaría su rebeldía. Por lo tanto, decidió practicar según las palabras del Señor y seguir el ejemplo del Señor Jesús. Es más, Pedro se mantuvo al mismo nivel que los demás cuando trabajaba y nunca se exaltó como uno de los discípulos de Jesucristo, sino que sólo amó a Dios y cumplió su deber como criatura de Dios. No importaba si se veía enfrentado al ridículo de los no creyentes o a la persecución del partido gobernante, nunca se quejaba en contra de Dios. Su amor por Dios nunca cambió, sin importar las penurias que sufrió o las pruebas que enfrentó. Debido a esta búsqueda, pudo finalmente obedecer a Dios hasta su muerte y amarlo al máximo, y ser crucificado boca abajo en Su nombre. Jesucristo privilegió su humanidad y su búsqueda de creer en Dios, y sabía que era el más digno para confiarle todo. Por esto, Jesucristo dijo: “[...] Bienaventurado eres, Simón, hijo de Jonás, […] y sobre esta roca edificaré mi iglesia; […] Yo te daré las llaves del reino de los cielos; […]” (Mateo 16:17-19).
Cuando mi colega terminó de hablar, sentí un tipo especial de iluminación interior y sentí que Dios puede realmente ver en lo más profundo del corazón del hombre. No es por nada que Jesucristo elogió a Pedro entregándole las llaves del reino de los cielos. En el pasado, no entendía por qué el Señor lo elogió de esa manera si Pedro lo negó tres veces. Ahora me doy cuenta de mi estupidez e ignorancia. El Señor considera la esencia de un hombre, mientras que yo consideraba sus expresiones momentáneas. Si no lograba dejar mis ideas de lado y buscar la voluntad del Señor, ¿cómo podría entenderlo? A través de la comunicación de mi colega, sabía que Dios amaba a Pedro y él es nuestro ejemplo. A pesar de que hoy no puedo vivir con el Señor, aún puedo imitar a Pedro en la búsqueda de conocer al Señor, amar al Señor y poner Sus palabras en práctica en la vida real. Solo de esta manera recibiré Su elogio y tendré la oportunidad de entrar al reino de los cielos.
Le dije a mi colega: “Gracias al Señor por Su guía, porque Él me permite escuchar esta excelente predicación y tener una cosecha abundante. ¡Gracias al Señor! ¡Amén!”
Ella respondió sonriendo: “¡Gracias al Señor! ¡Amén!” 
(Traducido del original en inglés al español por Artemisa Labbé)
Scripture quotations taken from LBLA. Copyright by The Lockman Foundation.

¿Se ha enterado alguien de la venida de Cristo?

2020-02-24 05:10:59 | Películas Evangélicas
¿Se ha enterado alguien de la venida de Cristo?
Introducción: Jesucristo profetizó: “Pero de aquel día y hora nadie sabe, [...]” (Mateo 24:36). Y sin embargo, ahora algunas personas están siendo testigos de que Jesucristo ha vuelto. ¿Qué es lo que está pasando? ¿Es que nadie se ha enterado de la venida de Cristo? Pero entonces, ¿cómo hemos de entender este versículo?
Durante un estudio de la Biblia, hablé acerca de una cuestión que me tenía confuso desde hacía mucho tiempo: “Hermanos y hermanas, Jesucristo dice ‘Pero de aquel día y hora nadie sabe, ni siquiera los ángeles del cielo, ni el Hijo, sino sólo el Padre’ (Mateo 24:36). En este pasaje vemos que nadie sabrá cuándo va a regresar el Señor, así que, ¿cómo es que tanta gente dice poder dar testimonio de que Jesucristo ha vuelto? ¿Qué significa?” Cuando terminé, algunos se sumergieron en la reflexión y otros dijeron: “Ahora que lo dices, será mejor que lo discutamos”.
Entonces, el predicador Zhao Xun asintió con la cabeza y dijo: “Muy bien, esta cuestión vale la pena discutirla. El Señor dijo que Su llegada pasaría desapercibida a todos. Estos días he estado pensando en ello, y parece que nuestro entendimiento no es puro, y un razonamiento así no tiene sentido. Pensemos en ello: Si el Señor no deja que la gente se entere de Su llegada, ¿cómo podrá la gente seguirle y creer en Él? ¿Cómo puede Dios cumplir Su obra de salvar a la gente? Si nos aferramos a esas palabras, ¿no nos perderemos la llegada del Señor?” Al oír estas palabras, algunas hermanas y algunos hermanos quedaron perplejos, unos inclinaron la cabeza y empezaron a meditar, y otros dijeron: “Tiene toda la razón; ¡Tiene sentido!” Zhao Xun continuó: “Pero entonces, ¿cómo podemos lograr un entendimiento puro de este pasaje? Volvamos a leer este versículo junto con los versículos anteriores: Mateo 24:32-36 dice, ‘Y de la higuera aprended la parábola: cuando su rama ya se pone tierna y echa las hojas, sabéis que el verano está cerca. Así también vosotros, cuando veáis todas estas cosas, sabed que El está cerca, a las puertas. En verdad os digo que no pasará esta generación hasta que todo esto suceda. El cielo y la tierra pasarán, mas mis palabras no pasarán. Pero de aquel día y hora nadie sabe, ni siquiera los ángeles del cielo, ni el Hijo, sino sólo el Padre’. Estos versículos hablan de las señales del regreso del Señor. De estas palabras yo concluyo que el Señor, tal vez, regrese en carne y hueso, al igual que Jesucristo, pero ni sabemos cuándo, qué día, ni en qué momento Él entrará por la puerta. Es decir, ‘Pero de aquel día y hora nadie sabe, […]’ (Mateo 24:36). lo que significa que nadie conoce el momento en el que Cristo regresará. Es decir, nadie conoce ni el día ni el momento en el que el Señor descenderá, ni siquiera los ángeles en el cielo, ni el Hijo, tan sólo el Padre (el Espíritu). Sin embargo, después de que Cristo haya vuelto, seguramente Él se lo hará saber a los hombres, porque el propósito de que Dios se reencarne y venga al mundo es para salvar a los hombres. Si viene, pero no se lo comunica a los hombres, ¿cómo podremos recibir Su salvación? Jesucristo dijo: ‘Pero a medianoche se oyó un clamor: “¡Aquí está el novio! Salid a recibirlo”.’ (Mateo 25:6). ‘He aquí, yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él y él conmigo’ (Apocalipsis 3:20). En estos dos versículos vemos que después de la llegada del Señor, alguna gente lo sabrá, y serán ellos quienes divulguen Su evangelio entre aquellos que aún no lo han aceptado. La escritura dice aquí que cuando alguien grite que el novio, que Jesucristo ya ha llegado, tendremos que salir a Su encuentro para darle la bienvenida. Y Él cenará con aquellos que escuchen Su voz y le abran la puerta. Por ello creo que es totalmente erróneo interpretar las palabras: ‘Pero de aquel día y hora nadie sabe, [...]’ (Mateo 24:36).
Tras oír las palabras del hermano Zhao, me sentí iluminado, y entendí de alguna manera el verdadero significado de este pasaje. Sin embargo, al pensar en ello más detenidamente, seguía habiendo algunos aspectos que no me habían quedado muy claros. Así que pregunté: “Hermano Zhao, acaba de decir que cuando Jesucristo vuelva como el Hijo del Hombre, nadie lo sabrá, pero cuando el Señor obre, lo más seguro es que se lo haga saber a los hombres. ¿Cómo lo sabrán los que vayan a divulgar la venida de Jesucristo?”. Al oír aquello, las hermanas y los hermanos estuvieron de acuerdo conmigo. “Muy bien, ¿cómo lo sabrán?” Zhao Xun se puso a pensar en ello durante un rato y luego dijo: “Hermanos y hermanas, antes de contestar a esta pregunta, veamos primero cómo aquellos seguidores de Jesucristo supieron en su momento que Jesucristo era el Mesías. Vemos en la Biblia a Pedro, Felipe, Jacobo, Juan, Mateo y a los demás; cuando el Señor los llamó, ellos no sabían que Jesús era el Mesías, pero siguieron al Señor y escucharon Sus sermones sin dudarlo. Hay muchos versículos en la Biblia que nos dicen que mucha gente siguió al Señor y obedeció Sus enseñanzas después de haber oído hablar de Él. Estos ejemplos nos muestran que antes de nada tenemos que tener una corazón sediento si queremos ganarnos el verdadero camino. Cuando oigamos el mensaje que anuncia la llegada del Señor, o cuando Dios nos envíe a alguien para que nos llame, deberíamos escuchar ese mensaje y buscar la verificación; así tendremos la oportunidad de recibir la inspiración de Dios y reconocer que el Señor es el Mesías. Como dicen las escrituras: ‘Así que la fe viene del oír, y el oír, por la palabra de Cristo’ (Romanos 10:17). Es decir, creer en el camino se basa en oír hablar del camino. Aquellos que siguieron a Jesucristo, vieron las obras de Jesucristo al escuchar Sus palabras, y supieron reconocer que Jesucristo era el Mesías que tenía que llegar. Por ejemplo, cuando Pedro siguió a Jesucristo, recibió la inspiración y la iluminación del Espíritu Santo, y supo inmediatamente que Jesús era Cristo, el Hijo del Dios viviente, porque recibió y pensó detenidamente en las palabras de Dios. Por lo tanto, dijo: ‘Simón Pedro le respondió: Señor, ¿a quién iremos? Tú tienes palabras de vida eterna. Y nosotros hemos creído y conocido que tú eres el Santo de Dios’ (Juan 6:68-69). También la mujer de Samaria supo reconocer que Jesús era el Mesías, de quien se había profetizado que vendría, porque supo que sólo Dios examina lo más profundo del corazón del hombre, sólo Dios tiene un conocimiento completo del hombre. También Natanael fue una oveja de Dios, al reconocer la voz de Dios. Natanael sintió que tan sólo Dios podía conocer su identidad antes de verle, porque solamente Dios es omnipotente y omnisciente, y sólo Dios observa lo más profundo del corazón de los hombres. Aparte de reconocer a Dios a través de Sus palabras, también podemos reconocer a Dios a través de Su obra. Por ejemplo, incluso más gente sabía que Jesús era “de Dios” porque habían visto cómo Jesús era capaz de hacer ver a los ciegos, caminar a los lisiados, curar a los leprosos y resucitar a los muertos. Tal como dice la Biblia: ‘Cuando estaba en Jerusalén durante la fiesta de la Pascua, muchos creyeron en su nombre al ver las señales que hacía’ (Juan 2:23). ‘Este vino a Jesús de noche y le dijo: Rabí, sabemos que has venido de Dios como maestro, porque nadie puede hacer las señales que tú haces si Dios no está con él’ (Juan 3:2). Podemos ver que cuando Jesús vino a la tierra e hizo su obra, supieron que Jesús era el Mesías que iba a llegar porque escucharon los sermones de Jesús y vieron Su obra. Y después de la resurrección de Jesús, Él le encargó a Sus discípulos que pregonasen el Evangelio de la Cruz en todas las naciones. Como dice la Biblia: ‘Y acercándose Jesús, les habló, diciendo: Toda autoridad me ha sido dada en el cielo y en la tierra. Id, pues, y haced discípulos de todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, enseñándoles a guardar todo lo que os he mandado; y he aquí, yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo’ (Mateo 28:18-20). ‘pero recibiréis poder cuando el Espíritu Santo venga sobre vosotros; y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea y Samaria, y hasta los confines de la tierra’ (Hechos 1:8). Y así vemos cómo el evangelio de Jesucristo fue transmitido por aquellos que fueron los primeros en reconocer que Jesús era el Mesías. De este modo el Evangelio del Señor de la Cruz fue pasando de generación en generación hasta nuestros días. La gente cree en el Señor al escuchar a otros divulgar el evangelio de Jesús. Y del mismo modo, aquellos que testifican que el Señor ha venido, tienen que haber escuchado el sermón de la segunda llegada de Jesucristo y así se enteraron. Es así como hemos creído en el Señor a lo largo de los tiempos: escuchando a otros que divulgaban el Evangelio de la Cruz, y coincide completamente con las palabras ‘Así que la fe viene del oír, y el oír, por la palabra de Cristo’(Romanos 10:17)”.
Cuando Zhao Xun acabó de hablar, los hermanos y hermanas se pusieron inmediatamente a discutir. Yo me puse a pensar en lo que el hermano Zhao Xun había dicho, y experimenté una epifanía. Pensé: “Pero de aquel día y hora nadie sabe, […]” (Mateo 24:36), este versículo significa que nadie conoce el momento en el que Cristo va a venir. Sin embargo, después de que Cristo venga a llevar a cabo Su obra, si quiero saber si el Señor ha venido o no, tendré que escuchar las palabras sobre la llegada del Señor y verificar si se trata de la voz de Dios. En caso contrario, probablemente me pierda la oportunidad de ser arrebatado por el regreso del Señor. Así que debo escuchar las palabras del Señor que predican otros….
(Traducido del original en inglés al español por Eva Trillo)
Scripture quotations taken from LBLA. Copyright by The Lockman Foundation.

¿A qué se refiere “Medianoche” en la profecía del Señor?

2020-02-22 22:37:34 | Películas Evangélicas
¿A qué se refiere “Medianoche” en la profecía del Señor?
¿Crees también que el Señor Jesús nos recogerá en medianoche? ¿Quieres saber el verdadero significado de "Medianoche"? El artículo "¿A qué se refiere “Medianoche” en la profecía del Señor?" te hace entender el significado de esta expresión a través de la experiencia de Lisa.
Una tarde de verano, con un clima muy sofocante, las personas que disfrutaban de la frescura se sentaban en los bancos del parque de uno en uno o de dos en dos. Lisa paseaba por el parque sola, levantó la cabeza, miró al cielo por un momento y luego inclinó la cabeza para pensar, con una cara llena de preocupación.
De repente, se encontró con tres personas de pie frente a ella, Lisa se detuvo levantando su cabeza lentamente, vio claramente que eran el líder Mu, el Hermano Zheng y la hermana Yuan de la iglesia quienes la saludaban. Lisa inmediatamente se puso un poco nerviosa y su corazón comenzó a latir con fuerza, porque la última vez le prometió al líder Mu asistir a la reunión de capacitación de su compañero de trabajo, pero en realidad no fue porque estaba demasiado ocupada con su trabajo para atender. Además, ella había estado ausente de sus reuniones de compañero de trabajo recientemente debido a que estaba ocupada con otros asuntos. Ella se sorprendió de encontrarlos allí aquella noche.
Para ocultar su nerviosismo, Lisa se apresuró a decir: “Oh, la temperatura está sofocante que salí, aquí es más fresco que mi casa”.
El líder Mu dijo con preocupación: “¡Gracias a Dios! Aunque no te vimos en las reuniones, al menos te encontramos aquí hoy. Es realmente el deseo del Señor. Hermana Wang, ¿has estado muy ocupada con tu vida familiar recientemente? ¡Antes eras la más apasionada y activa en nuestra iglesia!”
Antes de que Lisa reaccionara, la hermana Yuan dijo inmediatamente: “Hermana Wang, se supone que debemos asistir más a las reuniones. La Biblia dice: ‘Pero a medianoche se oyó un clamor: “¡Aquí está el novio! Salid a recibirlo”’ (Mateo 25: 6). Sin vigilar y esperar, ¿no temes que el Señor te abandone cuando regrese de repente a medianoche para llevarnos al reino de los cielos?
Al escuchar estas palabras, Lisa se sintió más débil en su corazón y pensó: “En estos años, los pastores a menudo han dicho que el Señor vendrá a la medianoche y oremos atentamente en todo momento, que durmamos completamente vestidos por la noche y que no durmamos demasiado profundamente. He hecho todo esto de acuerdo a dichas palabras. Sin embargo, no solo no he dado la bienvenida al Señor, sino que me alejo cada vez más de Él y mi espíritu se hace más oscuro también. A veces me levantaba para orar a medianoche y luego me dormía sin saberlo. Al despertar me sentía más ligera. Así que me temo que si sigo así, seré abandonada y eliminada cuando el Señor regrese a medianoche”.
Lisa suspiró y dijo con una sensación de pérdida: “En realidad, he estado obedeciendo las enseñanzas del Señor estos años, levantándome a orar atentamente cada medianoche. Sin embargo, ahora estoy confusa acerca de si hacer esto es realmente la voluntad del Señor o no. Si es Su voluntad, ¿por qué me alejo cada vez más del Señor, sin paz y seguridad en mi corazón y espíritu, y sin poder sentir la presencia del Señor en mis oraciones?”
Al escuchar sus palabras, el líder Mu sonrió y dijo: “Antes, todos entendíamos la profecía del Señor ‘Pero a medianoche se oyó un clamor: “¡Aquí está el novio! Salid a recibirlo”’ (Mateo 25: 6). para decir que mientras permanecemos despiertos y oremos atentamente a la medianoche, nos encontraríamos con el Señor cuando viniera. De hecho, descubrí que hay un misterio en la profecía al buscar comunión con las hermanas de otras denominaciones recientemente”.
A Lisa le pareció refrescante escuchar eso, y ella dijo: “¿Hay algún misterio?” En ese momento, la hermana Yuan dijo apresuradamente otra vez: “¿Qué misterio hay? Las palabras del Señor son muy claras. Regresará a la medianoche; aquellos que oren atentamente serán arrebatados, mientras que aquellos que están durmiendo serán abandonados. ¿Cómo podría ser posible que esto esté mal?”
El líder Mu dijo: “¡Gracias a Dios! Antes, mi comprensión de este versículo era la misma que la tuya. Pensé que la ‘medianoche’ que el Señor Jesús dijo se refería a la profundidad de la noche. Tal como lo que entendí, así lo enseñé a los hermanos y hermanas. Después, descubrí que esto no parecía ser la voluntad del Señor, pero no pude explicar adecuadamente cuál era el verdadero significado de este versículo. Preocupado por estar engañado a los hermanos y hermanas, busqué en todos lados libros espirituales para leer, oré al Señor con frecuencia y reflexioné sobre a qué se refería la ‘medianoche’ que el Señor dijo.
No entendí hasta que una de las dos hermanas se comunicó conmigo, explicando la “medianoche” de la Biblia se refiere a un período más oscuro y malvado. ¿No es esa la situación de ahora? El mundo entero es oscuro y malvado, todos los seres humanos nos alejamos de Dios, no le adoramos, perdemos Sus bendiciones y vivimos totalmente bajo la influencia de la oscuridad de Satanás. Los países van a la guerra el uno contra el otro, llamas de guerra que asolan la tierra; las personas se pelean y se matan entre sí ferozmente; el mundo entero está lleno de peleas, sangre y matanzas; la humanidad vive en la oscuridad y el dolor. Toda persona llora que la sociedad es oscura y los corazones del hombre son malvados. Incluso nuestros círculos religiosos no son una excepción: los compañeros de la congregación atacan, juzgan y se rechazan mutuamente, los atriles se convierten en su campo de batalla y haciendo que las iglesias se conviertan en una sociedad llena de celos y conflictos. Además, no hay amor entre predicadores y creyentes, mucho menos tolerancia y paciencia. Atraídos por las malas tendencias del mundo, muchos creyentes en nuestra iglesia no dejan de perseguir el dinero, la fama, la fortuna, la posición y los placeres terrenales, viviendo en el pecado. Como 2 Timoteo 3: 1-4 dijo: ‘Pero debes saber esto: que en los últimos días vendrán tiempos difíciles. Porque los hombres serán amadores de sí mismos, avaros, jactanciosos, soberbios, blasfemos, desobedientes a los padres, ingratos, irreverentes, sin amor, implacables, calumniadores, desenfrenados, salvajes, aborrecedores de lo bueno, traidores, impetuosos, envanecidos, amadores de los placeres en vez de amadores de Dios;’ Así se puede ver que estos son exactamente los símbolos de que el Señor ya ha regresado”.
El hermano Zheng dijo emocionado: “hermana Mu, el Señor dijo: ‘Pero a medianoche se oyó un clamor: “¡Aquí está el novio! Salid a recibirlo”’ (Mateo 25: 6). De acuerdo con la profecía del Señor, Él ya ha regresado. Entonces, seguramente debe haber algunas personas que nos transmiten el evangelio. Por tanto, en nuestra espera para recibir la aparición del Señor, lo más importante es prestar atención y escuchar Su voz. Cuando alguien grite: ‘El novio viene’, debemos salir a recibir al Señor de inmediato, como las vírgenes prudentes. ¡Solo cuando aprendamos a escuchar la voz del Señor podremos encontrar Su apariencia!”
En ese momento, Lisa ya no pudo contener su agitación. Ella se puso de pie y dijo: “¡Gracias al Señor! A través de su comunicación de esta manera, me siento mucho más iluminada en mi corazón. Entonces, la ‘medianoche’ que el Señor dijo se refiere al tiempo en que el mundo entero está en su punto más oscuro y más malvado. Ahora, ¡el tiempo ha llegado! todos los incrédulos claman que la sociedad es extremadamente oscura y los corazones del hombre están llenos de sentimientos siniestros, y todo el mundo religioso ha caído en una desolación oscura. Al comparar estos hechos con las profecías del regreso del Señor, ¡se puede ver que esas profecías se han cumplido en verdad! Además, según lo que dijo el hermano Zheng, ya no me preocuparé más de que me abandonen. Como el Señor una vez nos recordó que alguien gritará que ‘el novio viene’ a la medianoche, definitivamente habrá personas que nos predicarán el evangelio. ¡Por lo tanto, solo si nos enfocamos escuchar la voz del Señor, podemos recibir el regreso de Él!”.
El líder Mu dijo alegremente: “¡Claro, siempre que escuchemos la voz del Señor cuidadosamente y sigamos Sus pasos, podremos asistir al banquete del Cordero!”
En ese momento, la hermana Yuan inclinó la cabeza avergonzada.
Con el ceño limpio finalmente, Lisa de repente se sintió mucho más iluminada en su corazón. Tan pronto como llegó a casa, se arrodilló ante el Señor, agradeciéndole por no haberla abandonado y pidiéndole que la guiara a escuchar la voz de Él pronto...
Scripture quotations taken from LBLA. Copyright by The Lockman Foundation.
Recomendación: Preguntas Cristianas

¿Por qué la obra del Señor Jesús se encontró con tantos obstáculos?

2020-02-22 22:23:06 | Películas Evangélicas
¿Por qué la obra del Señor Jesús se encontró con tantos obstáculos?
El viento otoñal arrancaba las hojas marchitas de los árboles. Se desplazaban con el viento; luego, algunas caían en los canteros de los arcenes y otras en el camino. Se podían ver hojas dispersas en todas partes, lo que daba una sensación de desolación. Después de salir de la iglesia con sus hermanos y hermanas, Xinying regresó a su casa caminando sola y con el corazón afligido. Cada vez que pisaba las hojas, estas crujían continuamente, pero no deseaba preocuparse por eso. Con la cabeza inclinada, y con el ceño fruncido, pensaba en lo que dijo el anciano, mientras caminaba. Las palabras "Deja que Él sea crucificado" hicieron eco en su mente. No pudo evitar suspirar y se dijo a sí misma: "Señor, viniste al mundo a predicar y hacer Tu obra para salvar a la humanidad, dándole al hombre toda Tu compasión, otorgándole abundante gracia, sanando a los enfermos y echando fuera demonios y resucitando a los muertos. Hiciste tantos milagros y todas estas cosas demostraron la autoridad y el poder de Dios. Pero los líderes y la gente judía no aceptaron Tu venida; en lugar de eso, Te condenaron y se opusieron a Ti, lo que causó muchos obstáculos en Tu obra, y Te clavaron en la cruz. ¿Por qué sucedió eso?".
Xinying llegó a casa confundida. Apenas entró al patio, su prima Qiushi, a quien no había visto en años, la vio y salió de la habitación a recibirle afectuosamente, diciendo: "Xinying, has vuelto de la reunión". Xinying vio que vino su prima y se emocionó inmediatamente. Se acercó a su prima y la abrazó fuertemente y le dijo con alegría: "¡Qiushi, por fin has vuelto!" Qiushi era una cristiana devota y tenía una única visión de 
la Biblia. Aunque trabajaba en otro lugar, en su tiempo libre, siempre ayudaba y apoyaba a hermanos y hermanas que estaban débiles o enfermos. A veces se tomaba el tiempo para ir a casa de Xinying a visitarla. A Xinying especialmente le gustaba su comunicación. Xinying le dijo: "Qiushi, quédate unos días más. Tengo algunas preguntas para ti". En ese momento, la madre de Xinying salió de la cocina con los platos y le dijo con una sonrisa: "Ya tienes más de veinte años, pero aún actúas como una niña. Regresemos al comedor a cenar y luego continuaremos con la conversación". Entonces las tres entraron a la sala, hablando y riendo.
Después de la cena, Qiushi preguntó ansiosamente: "Xinying, dijiste que tenías algunas preguntas para mí. ¿Qué preguntas?”. Xinying dijo desconcertada: "En la reunión de hoy, el anciano nos contó cómo el Señor Jesús fue crucificado. El Señor Jesús se encarnó para predicar y hacer Su obra en Judea para salvar a la humanidad, trayendo el evangelio del reino de los cielos, dándole al hombre toda Su misericordia y amor y haciendo muchos milagros. Pero Su obra se encontró con muchos obstáculos. Especialmente aquellos líderes judíos y el pueblo que esperaron la llegada del Señor, pero no aceptaron su venida; en lugar de eso, condenaron Su obra. ¿Por qué sucedió eso?".
1. No conocer la Obra de Dios
Después de escuchar la pregunta, Qiushi se mantuvo en silencio por un momento y luego dijo: "Xinying, sobre esta pregunta, en primer lugar, leamos algunos versículos de la Biblia.
'Por aquel tiempo Jesús pasó por entre los sembrados en el día de reposo; sus discípulos tuvieron hambre, y empezaron a arrancar espigas y a comer. Y cuando lo vieron los fariseos, le dijeron: Mira, tus discípulos hacen lo que no es lícito hacer en el día de reposo' (Mateo 12:1-2).
'Y sucedió que estando El sentado a la mesa en la casa, he aquí, muchos recaudadores de impuestos y pecadores llegaron y se sentaron a la mesa con Jesús y sus discípulos. Y cuando vieron esto, los fariseos dijeron a sus discípulos: ¿Por qué come vuestro Maestro con los recaudadores de impuestos y pecadores?' ( Mateo 9:10-11).
'Y era día de reposo el día en que Jesús hizo el barro y le abrió los ojos. Entonces los fariseos volvieron también a preguntarle cómo había recibido la vista. Y él les dijo: Me puso barro sobre los ojos, y me lavé y veo. Por eso algunos de los fariseos decían: Este hombre no viene de Dios, porque no guarda el día de reposo. Pero otros decían: ¿Cómo puede un hombre pecador hacer tales señales? Y había división entre ellos' (Juan 9:14-16).
Según estos versículos podemos ver que la razón por la que la obra del Señor Jesús se encontró con ese obstáculo es que la gente en ese momento no conocía la obra de Dios que siempre es nueva y nunca vieja. Ellos definieron la obra de Dios con el fin de salvar a la humanidad para siempre, por la ley. Eran de la opinión de que Dios era solo Dios bajo la ley, que Dios no haría ninguna obra nueva fuera de la ley, y que Dios siempre les pediría guardar el día de reposo, adorarlo en el templo, seguir las reglas de la ley, etc. Sin embargo, el Señor Jesús dijo: 'No penséis que he venido para abolir la ley o los profetas; no he venido para abolir, sino para cumplir' (Mateo 5:17).
Cuando el Señor vino, no repitió la obra de la ley sino inició el Tiempo de la Gracia basada en el Tiempo de la Ley. Predicó el 
evangelio del reino de los cielos, le pidió a la gente que confesara y se arrepintiera, cumplió la ley y dejó atrás las ataduras del Tiempo de la Ley. El Señor Jesús no predicó ni hizo Su obra en el templo, sino en las montañas, en la playa o en el campo. Además, con Él no hay prohibiciones: Él incluso sanó a los enfermos y echó fuera demonios y llevó a Sus discípulos a recoger y comer espigas en los campos de trigo en el día de reposo, y también compartió con los recaudadores de impuestos y pecadores, etc. La obra que el Señor Jesús realizó en ese momento hizo que los que guardaban la ley se sintieran incomprensibles y generaran todo tipo de opiniones, por eso lo condenaron según la ley del Antiguo Testamento, trataron de encontrar todo tipo de acusaciones contra Él, se opusieron y le condenaron".
Solo entonces Xinying lo comprendió. Dijo: "¡Qiushi, por lo que dijiste, entiendo que la razón por la que el Señor Jesús se encontró a pesar de tantos obstáculos cuando hizo su obra, es que los fariseos y el pueblo judío obedecían servilmente la ley y no conocían la obra de Dios! Parece que si las personas se aferran a las cosas viejas y no siguen la obra actual de Dios, se opondrán a Dios fácilmente. ¡Es muy importante que entendamos que Dios siempre es nuevo y nunca viejo!"
2. Tratar a Cristo como una persona común y corriente
Qiushi dijo: "Sí, la sabiduría de Dios está sobre los cielos. Cuando Dios hace Su obra, nunca se aferra a las viejas costumbres porque Él es el Dios mismo que siempre es nuevo y nunca viejo. Independientemente de si la obra de Dios coincide con nuestras nociones o no, no podemos definirlo con nuestras propias opiniones. De lo contrario, será muy fácil oponernos a Dios. De hecho, no es la única razón por que la obra del Señor Jesús se encontró con tantos obstáculos; también hay otras razones.
"Leamos algunos versículos de la Biblia: 'Y sucedió que cuando Jesús terminó estas parábolas, se fue de allí. Y llegando a su pueblo, les enseñaba en su sinagoga, de tal manera que se maravillaban y decían: ¿Dónde obtuvo éste esta sabiduría y estos poderes milagrosos? ¿No es éste el hijo del carpintero? ¿No se llama su madre María, y sus hermanos Jacobo, José, Simón y Judas? ¿No están todas sus hermanas con nosotros? ¿Dónde, pues, obtuvo éste todas estas cosas? Y se escandalizaban a causa de El. Pero Jesús les dijo: "No hay profeta sin honra, sino en su propia tierra y en su casa". Y no hizo muchos milagros allí a causa de la incredulidad de ellos' (Mateo 13:53-58). 'Por eso los judíos murmuraban de El, porque había dicho: "Yo soy el pan que descendió del cielo". Y decían: ¿No es éste Jesús, el hijo de José, cuyo padre y madre nosotros conocemos? ¿Cómo es que ahora dice: "Yo he descendido del cielo?"' (Juan 6:41-42).
"Como sabemos, el Señor Jesús es el mismo Dios encarnado. Él no solo posee una naturaleza humana normal, sino también una divinidad completa. Él dio vista a los ciegos, hizo caminar al cojo, alimentó a cinco mil personas con cinco panes y dos pescados, resucitó a los muertos, y así sucesivamente. Todos estos milagros mostraron la autoridad y el poder único de Dios. Pero muchas personas bajo la ley, especialmente las que provenían de la ciudad natal del Señor Jesús, conocían a la familia en la que nació y Su origen, vieron que tenía padres, hermanos y hermanas, y que tenía la naturaleza humana de sentir placer, ira, dolor y felicidad. Ellos solo vieron Su naturaleza humana; ignoraron Su esencia divina. Así que no importa cuán autoritaria y poderosa fue Su obra y predicación, aun así lo trataron como a una persona común y corriente, lo condenaron y se opusieron a Su obra. Esta es la segunda razón por la que la obra del Señor Jesús se encontró con obstáculos".
Xinying asintió, diciendo: "Sí, el Señor Jesús encarnado es el Hijo del hombre, y físicamente es como una persona común y corriente. Entonces no podemos reconocerlo como el Mesías venidero por Su apariencia externa, y solo podemos ver la esencia de la divinidad del Señor Jesús a través de Su obra y palabra. En ese momento, mucha gente seguía al Señor Jesús; fue solo porque vieron que la obra y las palabras del Señor Jesús  estaban llenas de autoridad y poder como ninguno que reconocía que el Señor Jesús era el Mesías venidero y siguieron los pasos de
Dios. Por el contrario, aquellos que solo juzgaron al Señor Jesús por Su apariencia y lo trataron como una persona común y corriente, se volvieron ciegos y se opusieron a Dios".
Qiushi dijo: "Sí, no podemos definirlo por la naturaleza humana del Hijo del hombre en Su aspecto físico. Debemos prestar atención al escuchar la voz de Dios, y luego distinguir si es la voz del Espíritu de Dios y la necesidad de nuestra vida por la palabra expresada por Él. De lo contrario, ¡también nos volveremos ciegos fácilmente y nos opondremos a Dios!
3. La naturaleza satánica aborrecedora de la verdad es la fuente de la oposición a Dios
Xinying continuó preguntando: "Qiushi, excepto por esas dos razones, ¿hay otras razones por la que la obra del Señor Jesús se encontró con obstáculos?"
Qiushi guardó silencio por un momento y luego dijo: "La tercera razón es que la naturaleza obstinada, arrogante y aborrecedora de los fariseos les llevó a odiar extremadamente la venida del Señor, a perseguir violentamente y condenar al Señor Jesús y a Sus discípulos, causando un gran obstáculo en Su obra. Como todos sabemos, cuando el Señor Jesús predicó e hizo Su obra, expresó muchas verdades, mostró muchos milagros y le dio abundante gracia a la humanidad, que reveló la autoridad y el poder de Dios. La obra del Señor Jesús sacudió los cimientos del judaísmo y conmocionó a la nación judía. Mucha gente siguió al Señor Jesús. Los fariseos sabían que si el Señor Jesús continuaba con Su obra, todos los fieles en el judaísmo lo seguirían; el judaísmo caería, y desaparecerían sus posiciones y sus fuentes de ingresos. Por lo tanto, decidieron matar al Señor Jesús. Estos hechos fueron claramente registrados en la Biblia. Por ejemplo, está escrito en Juan 11: 'Entonces los principales sacerdotes y los fariseos convocaron un concilio, y decían: ¿Qué hacemos? Porque este hombre hace muchas señales. Si le dejamos seguir así, todos van a creer en El, y los romanos vendrán y nos quitarán nuestro lugar y nuestra nación. […] Así que, desde ese día planearon entre sí para matarle' (Juan 11:47, 48, 53).
Para proteger su estatus y su fuente de ingresos, los fariseos utilizaron todos los medios posibles: inventaron rumores contra el Señor Jesús e incluso se confabularon con el gobierno romano para crucificar al Señor Jesús. Como podemos ver, los fariseos odiaban la verdad y odiaban a Cristo. ¡Llegaron al punto en que ya no deseaban coexistir con Cristo! Ellos prefirieron renunciar a su ofrenda por el pecado, cometer pecados monstruosos, oponerse y ofender a Dios y hacer que sus hijos y nietos fueran maldecidos en vez de no clavar al Señor Jesús en la cruz, el que expresó la verdad y redimió a la humanidad. Esa es la naturaleza y sustancia genuina, satánica, aborrecedora de la verdad, de los fariseos. No solo eso, incluso el pueblo judío de esa época también los siguió, gritando: "Crucifícadle", "Crucifícadle". Al final, cometieron un terrible pecado y ofendieron el precepto de Dios, por lo que Israel fue sometido a la destrucción. Esta lección escrita en sangre es digna de nuestra consideración".
Al escuchar las palabras de Qiushi, Xinying se conmovió profundamente y dijo: "Gracias a Dios. La visita de hoy me ha beneficiado profundamente. Entiendo que la obra de Dios es siempre nuevo y nunca viejo y siempre está avanzando. En cada época, la obra de Dios, el precepto que expresa y Sus exigencias en el hombre son diferentes, por lo que no podemos definir la nueva obra de Dios según la obra que ha hecho, ni podemos repudiar Su esencia de divinidad según la naturaleza humana de Cristo. Sólo con un corazón temeroso a Dios, buscando modestamente la verdad, escuchando atentamente la voz de Dios y reconociendo a Dios por Su obra y la verdad que Él expresa, podemos seguir Sus pasos".
Qiushi asintió y alegremente dijo: "Gracias a Dios. Este entendimiento es también de suma importancia para nosotros para que podamos acoger con agrado el regreso del Señor. Independientemente de si la obra de Dios coincide con nuestras nociones o no, sólo renunciando a nuestras concepciones e imaginaciones, prestando atención en buscar la verdad, escuchando la voz de Dios, es que podemos evitar seguir los pasos de los fariseos de oponerse a Dios. El Señor Jesús dijo: 'Bienaventurados los pobres en espíritu, pues de ellos es el reino de los cielos' (Mateo 5:3). 'Bienaventurados los de limpio corazón, pues ellos verán a Dios' (Mateo 5:8).
¡Creo que mientras busquemos humildemente, acogeremos con beneplácito el regreso del Señor! "
Xinying dijo alegremente: "¡Sí, gracias a Dios!"
Scripture quotations taken from LBLA. Copyright by The Lockman Foundation.
(Traducido del original en inglés al español por Esther Lequipe)

¿Por qué la obra del Señor Jesús se encontró con tantos obstáculos?

2020-02-22 22:23:06 | Películas Evangélicas
¿Por qué la obra del Señor Jesús se encontró con tantos obstáculos?
El viento otoñal arrancaba las hojas marchitas de los árboles. Se desplazaban con el viento; luego, algunas caían en los canteros de los arcenes y otras en el camino. Se podían ver hojas dispersas en todas partes, lo que daba una sensación de desolación. Después de salir de la iglesia con sus hermanos y hermanas, Xinying regresó a su casa caminando sola y con el corazón afligido. Cada vez que pisaba las hojas, estas crujían continuamente, pero no deseaba preocuparse por eso. Con la cabeza inclinada, y con el ceño fruncido, pensaba en lo que dijo el anciano, mientras caminaba. Las palabras "Deja que Él sea crucificado" hicieron eco en su mente. No pudo evitar suspirar y se dijo a sí misma: "Señor, viniste al mundo a predicar y hacer Tu obra para salvar a la humanidad, dándole al hombre toda Tu compasión, otorgándole abundante gracia, sanando a los enfermos y echando fuera demonios y resucitando a los muertos. Hiciste tantos milagros y todas estas cosas demostraron la autoridad y el poder de Dios. Pero los líderes y la gente judía no aceptaron Tu venida; en lugar de eso, Te condenaron y se opusieron a Ti, lo que causó muchos obstáculos en Tu obra, y Te clavaron en la cruz. ¿Por qué sucedió eso?".
Xinying llegó a casa confundida. Apenas entró al patio, su prima Qiushi, a quien no había visto en años, la vio y salió de la habitación a recibirle afectuosamente, diciendo: "Xinying, has vuelto de la reunión". Xinying vio que vino su prima y se emocionó inmediatamente. Se acercó a su prima y la abrazó fuertemente y le dijo con alegría: "¡Qiushi, por fin has vuelto!" Qiushi era una cristiana devota y tenía una única visión de 
la Biblia. Aunque trabajaba en otro lugar, en su tiempo libre, siempre ayudaba y apoyaba a hermanos y hermanas que estaban débiles o enfermos. A veces se tomaba el tiempo para ir a casa de Xinying a visitarla. A Xinying especialmente le gustaba su comunicación. Xinying le dijo: "Qiushi, quédate unos días más. Tengo algunas preguntas para ti". En ese momento, la madre de Xinying salió de la cocina con los platos y le dijo con una sonrisa: "Ya tienes más de veinte años, pero aún actúas como una niña. Regresemos al comedor a cenar y luego continuaremos con la conversación". Entonces las tres entraron a la sala, hablando y riendo.
Después de la cena, Qiushi preguntó ansiosamente: "Xinying, dijiste que tenías algunas preguntas para mí. ¿Qué preguntas?”. Xinying dijo desconcertada: "En la reunión de hoy, el anciano nos contó cómo el Señor Jesús fue crucificado. El Señor Jesús se encarnó para predicar y hacer Su obra en Judea para salvar a la humanidad, trayendo el evangelio del reino de los cielos, dándole al hombre toda Su misericordia y amor y haciendo muchos milagros. Pero Su obra se encontró con muchos obstáculos. Especialmente aquellos líderes judíos y el pueblo que esperaron la llegada del Señor, pero no aceptaron su venida; en lugar de eso, condenaron Su obra. ¿Por qué sucedió eso?".
1. No conocer la Obra de Dios
Después de escuchar la pregunta, Qiushi se mantuvo en silencio por un momento y luego dijo: "Xinying, sobre esta pregunta, en primer lugar, leamos algunos versículos de la Biblia.
'Por aquel tiempo Jesús pasó por entre los sembrados en el día de reposo; sus discípulos tuvieron hambre, y empezaron a arrancar espigas y a comer. Y cuando lo vieron los fariseos, le dijeron: Mira, tus discípulos hacen lo que no es lícito hacer en el día de reposo' (Mateo 12:1-2).
'Y sucedió que estando El sentado a la mesa en la casa, he aquí, muchos recaudadores de impuestos y pecadores llegaron y se sentaron a la mesa con Jesús y sus discípulos. Y cuando vieron esto, los fariseos dijeron a sus discípulos: ¿Por qué come vuestro Maestro con los recaudadores de impuestos y pecadores?' ( Mateo 9:10-11).
'Y era día de reposo el día en que Jesús hizo el barro y le abrió los ojos. Entonces los fariseos volvieron también a preguntarle cómo había recibido la vista. Y él les dijo: Me puso barro sobre los ojos, y me lavé y veo. Por eso algunos de los fariseos decían: Este hombre no viene de Dios, porque no guarda el día de reposo. Pero otros decían: ¿Cómo puede un hombre pecador hacer tales señales? Y había división entre ellos' (Juan 9:14-16).
Según estos versículos podemos ver que la razón por la que la obra del Señor Jesús se encontró con ese obstáculo es que la gente en ese momento no conocía la obra de Dios que siempre es nueva y nunca vieja. Ellos definieron la obra de Dios con el fin de salvar a la humanidad para siempre, por la ley. Eran de la opinión de que Dios era solo Dios bajo la ley, que Dios no haría ninguna obra nueva fuera de la ley, y que Dios siempre les pediría guardar el día de reposo, adorarlo en el templo, seguir las reglas de la ley, etc. Sin embargo, el Señor Jesús dijo: 'No penséis que he venido para abolir la ley o los profetas; no he venido para abolir, sino para cumplir' (Mateo 5:17).
Cuando el Señor vino, no repitió la obra de la ley sino inició el Tiempo de la Gracia basada en el Tiempo de la Ley. Predicó el 
evangelio del reino de los cielos, le pidió a la gente que confesara y se arrepintiera, cumplió la ley y dejó atrás las ataduras del Tiempo de la Ley. El Señor Jesús no predicó ni hizo Su obra en el templo, sino en las montañas, en la playa o en el campo. Además, con Él no hay prohibiciones: Él incluso sanó a los enfermos y echó fuera demonios y llevó a Sus discípulos a recoger y comer espigas en los campos de trigo en el día de reposo, y también compartió con los recaudadores de impuestos y pecadores, etc. La obra que el Señor Jesús realizó en ese momento hizo que los que guardaban la ley se sintieran incomprensibles y generaran todo tipo de opiniones, por eso lo condenaron según la ley del Antiguo Testamento, trataron de encontrar todo tipo de acusaciones contra Él, se opusieron y le condenaron".
Solo entonces Xinying lo comprendió. Dijo: "¡Qiushi, por lo que dijiste, entiendo que la razón por la que el Señor Jesús se encontró a pesar de tantos obstáculos cuando hizo su obra, es que los fariseos y el pueblo judío obedecían servilmente la ley y no conocían la obra de Dios! Parece que si las personas se aferran a las cosas viejas y no siguen la obra actual de Dios, se opondrán a Dios fácilmente. ¡Es muy importante que entendamos que Dios siempre es nuevo y nunca viejo!"
2. Tratar a Cristo como una persona común y corriente
Qiushi dijo: "Sí, la sabiduría de Dios está sobre los cielos. Cuando Dios hace Su obra, nunca se aferra a las viejas costumbres porque Él es el Dios mismo que siempre es nuevo y nunca viejo. Independientemente de si la obra de Dios coincide con nuestras nociones o no, no podemos definirlo con nuestras propias opiniones. De lo contrario, será muy fácil oponernos a Dios. De hecho, no es la única razón por que la obra del Señor Jesús se encontró con tantos obstáculos; también hay otras razones.
"Leamos algunos versículos de la Biblia: 'Y sucedió que cuando Jesús terminó estas parábolas, se fue de allí. Y llegando a su pueblo, les enseñaba en su sinagoga, de tal manera que se maravillaban y decían: ¿Dónde obtuvo éste esta sabiduría y estos poderes milagrosos? ¿No es éste el hijo del carpintero? ¿No se llama su madre María, y sus hermanos Jacobo, José, Simón y Judas? ¿No están todas sus hermanas con nosotros? ¿Dónde, pues, obtuvo éste todas estas cosas? Y se escandalizaban a causa de El. Pero Jesús les dijo: "No hay profeta sin honra, sino en su propia tierra y en su casa". Y no hizo muchos milagros allí a causa de la incredulidad de ellos' (Mateo 13:53-58). 'Por eso los judíos murmuraban de El, porque había dicho: "Yo soy el pan que descendió del cielo". Y decían: ¿No es éste Jesús, el hijo de José, cuyo padre y madre nosotros conocemos? ¿Cómo es que ahora dice: "Yo he descendido del cielo?"' (Juan 6:41-42).
"Como sabemos, el Señor Jesús es el mismo Dios encarnado. Él no solo posee una naturaleza humana normal, sino también una divinidad completa. Él dio vista a los ciegos, hizo caminar al cojo, alimentó a cinco mil personas con cinco panes y dos pescados, resucitó a los muertos, y así sucesivamente. Todos estos milagros mostraron la autoridad y el poder único de Dios. Pero muchas personas bajo la ley, especialmente las que provenían de la ciudad natal del Señor Jesús, conocían a la familia en la que nació y Su origen, vieron que tenía padres, hermanos y hermanas, y que tenía la naturaleza humana de sentir placer, ira, dolor y felicidad. Ellos solo vieron Su naturaleza humana; ignoraron Su esencia divina. Así que no importa cuán autoritaria y poderosa fue Su obra y predicación, aun así lo trataron como a una persona común y corriente, lo condenaron y se opusieron a Su obra. Esta es la segunda razón por la que la obra del Señor Jesús se encontró con obstáculos".
Xinying asintió, diciendo: "Sí, el Señor Jesús encarnado es el Hijo del hombre, y físicamente es como una persona común y corriente. Entonces no podemos reconocerlo como el Mesías venidero por Su apariencia externa, y solo podemos ver la esencia de la divinidad del Señor Jesús a través de Su obra y palabra. En ese momento, mucha gente seguía al Señor Jesús; fue solo porque vieron que la obra y las palabras del 
Señor Jesús estaban llenas de autoridad y poder como ninguno que reconocía que el Señor Jesús era el Mesías venidero y siguieron los pasos de Dios. Por el contrario, aquellos que solo juzgaron al Señor Jesús por Su apariencia y lo trataron como una persona común y corriente, se volvieron ciegos y se opusieron a Dios".
Qiushi dijo: "Sí, no podemos definirlo por la naturaleza humana del Hijo del hombre en Su aspecto físico. Debemos prestar atención al escuchar la voz de Dios, y luego distinguir si es la voz del Espíritu de Dios y la necesidad de nuestra vida por la palabra expresada por Él. De lo contrario, ¡también nos volveremos ciegos fácilmente y nos opondremos a Dios!
3. La naturaleza satánica aborrecedora de la verdad es la fuente de la oposición a Dios
Xinying continuó preguntando: "Qiushi, excepto por esas dos razones, ¿hay otras razones por la que la obra del Señor Jesús se encontró con obstáculos?"
Qiushi guardó silencio por un momento y luego dijo: "La tercera razón es que la naturaleza obstinada, arrogante y aborrecedora de los fariseos les llevó a odiar extremadamente la venida del Señor, a perseguir violentamente y condenar al Señor Jesús y a Sus discípulos, causando un gran obstáculo en Su obra. Como todos sabemos, cuando el Señor Jesús predicó e hizo Su obra, expresó muchas verdades, mostró muchos milagros y le dio abundante gracia a la humanidad, que reveló la autoridad y el poder de Dios. La obra del Señor Jesús sacudió los cimientos del judaísmo y conmocionó a la nación judía. Mucha gente siguió al Señor Jesús. Los fariseos sabían que si el Señor Jesús continuaba con Su obra, todos los fieles en el judaísmo lo seguirían; el judaísmo caería, y desaparecerían sus posiciones y sus fuentes de ingresos. Por lo tanto, decidieron matar al Señor Jesús. Estos hechos fueron claramente registrados en la Biblia. Por ejemplo, está escrito en Juan 11: 'Entonces los principales sacerdotes y los fariseos convocaron un concilio, y decían: ¿Qué hacemos? Porque este hombre hace muchas señales. Si le dejamos seguir así, todos van a creer en El, y los romanos vendrán y nos quitarán nuestro lugar y nuestra nación. […] Así que, desde ese día planearon entre sí para matarle' (Juan 11:47, 48, 53).
Para proteger su estatus y su fuente de ingresos, los fariseos utilizaron todos los medios posibles: inventaron rumores contra el Señor Jesús e incluso se confabularon con el gobierno romano para crucificar al Señor Jesús. Como podemos ver, los fariseos odiaban la verdad y odiaban a Cristo. ¡Llegaron al punto en que ya no deseaban coexistir con Cristo! Ellos prefirieron renunciar a su ofrenda por el pecado, cometer pecados monstruosos, oponerse y ofender a Dios y hacer que sus hijos y nietos fueran maldecidos en vez de no clavar al Señor Jesús en la cruz, el que expresó la verdad y redimió a la humanidad. Esa es la naturaleza y sustancia genuina, satánica, aborrecedora de la verdad, de los fariseos. No solo eso, incluso el pueblo judío de esa época también los siguió, gritando: "Crucifícadle", "Crucifícadle". Al final, cometieron un terrible pecado y ofendieron el precepto de Dios, por lo que Israel fue sometido a la destrucción. Esta lección escrita en sangre es digna de nuestra consideración".
Al escuchar las palabras de Qiushi, Xinying se conmovió profundamente y dijo: "Gracias a Dios. La visita de hoy me ha beneficiado profundamente. Entiendo que la obra de Dios es siempre nuevo y nunca viejo y siempre está avanzando. En cada época, la obra de Dios, el precepto que expresa y Sus exigencias en el hombre son diferentes, por lo que no podemos definir la nueva obra de Dios según la obra que ha hecho, ni podemos repudiar Su esencia de divinidad según la naturaleza humana de Cristo. Sólo con un corazón temeroso a Dios, buscando modestamente la verdad, escuchando atentamente la voz de Dios y reconociendo a Dios por Su obra y la verdad que Él expresa, podemos seguir Sus pasos".
Qiushi asintió y alegremente dijo: "Gracias a Dios. Este entendimiento es también de suma importancia para nosotros para que podamos acoger con agrado el regreso del Señor. Independientemente de si la obra de Dios coincide con nuestras nociones o no, sólo renunciando a nuestras concepciones e imaginaciones, prestando atención en buscar la verdad, escuchando la voz de Dios, es que podemos evitar seguir los pasos de los fariseos de oponerse a Dios. El Señor Jesús dijo: 'Bienaventurados los pobres en espíritu, pues de ellos es el reino de los cielos' (Mateo 5:3). 'Bienaventurados los de limpio corazón, pues ellos verán a Dios' (Mateo 5:8).
¡Creo que mientras busquemos humildemente, acogeremos con beneplácito el regreso del Señor! "
Xinying dijo alegremente: "¡Sí, gracias a Dios!"
Scripture quotations taken from LBLA. Copyright by The Lockman Foundation.
(Traducido del original en inglés al español por Esther Lequipe)

Historia del rey Salomón

2020-02-20 23:07:50 | Películas Evangélicas
Historia del rey Salomón
La Biblia registra al rey de Israel—Salomón, quien fue el rey más sabio a lo largo de las eras. Recientemente, leyendo su historia, adquirí nuevos conocimientos respecto al carácter justo de Dios. Y, me di cuenta de que, en nuestra creencia en Dios, comprender la verdad y alabar mejor a Dios, es extremadamente importante que conozcamos el carácter justo de Dios. A continuación, compartiré mis logros con ustedes.
Dios Bendice a Aquellos Que Están Conscientes de Su Voluntad
En la Biblia está escrito, “Y aparecióse Jehová á Salomón en Gabaón una noche en sueños, y díjo le Dios: Pide lo que quisieres que yo te dé. Y Salomón dijo: Tú hiciste gran misericordia á tu siervo David mi padre, según que él anduvo delante de ti en verdad, en justicia, y con rectitud de corazón para contigo: y tú le has guardado esta tu grande misericordia, que le diste hijo que se sentase en su trono, como sucede en este día. Ahora pues, Jehová Dios mío, tú has puesto á mí tu siervo por rey en lugar de David mi padre: y yo soy mozo pequeño, que no sé cómo entrar ni salir. Y tu siervo está en medio de tu pueblo al cual tú escogiste; un pueblo grande, que no se puede contar ni numerar por su multitud. Da pues á tu siervo corazón dócil para juzgar á tu pueblo, para discernir entre lo bueno y lo malo: porque ¿quién podrá gobernar este tu pueblo tan grande? Y agradó delante de Adonai que Salomón pidiese esto. Y díjole Dios: Porque has demandado esto, y no pediste para ti muchos días, ni pediste para ti riquezas, ni pediste la vida de tus enemigos, mas demandaste para ti inteligencia para oir juicio; He aquí lo he hecho conforme á tus palabras: he aquí que te he dado corazón sabio y entendido, tanto que no haya habido antes de ti otro como tú, ni después de ti se levantará otro como tú. Y aun también te he dado las cosas que no pediste, riquezas y gloria: tal, que entre los reyes ninguno haya como tú en todos tus días” (1 Reyes 3:5-13).
De las suplicas de Salomón y las promesas de Jehová Dios, podemos ver que Dios da gracia y bendiciones especiales a aquellos que consideran Su voluntad. Salomón le pidió a Dios que le otorgara suficiente sabiduría, para que pudiera gobernar mejor al pueblo de Israel y llevarlos a adorar a Dios. Su pedido fue por consideración a 
la voluntad de Dios y eso deleitaba a Dios. Así que Dios le prometió a Salomón: “He aquí lo he hecho conforme á tus palabras: he aquí que te he dado corazón sabio y entendido, tanto que no haya habido antes de ti otro como tú, ni después de ti se levantará otro como tú” (1 Reyes 3:12). De esto podemos que lo que Dios le dio a Salomón no fue solo simple sabiduría capacitándolo para distinguir entre el bien y el mal, pero más bien la mayor sabiduría que le hizo más sabio que todos los otros reyes. Además, Dios también le dio una riqueza inigualable porque lo que el pidió fue apreciado por Dios, así que, durante los años de su vida, ningún rey en el mundo fue más honorable que él. Esto demuestra que Dios bendice a las personas conforme a Sus principios—Él bendice a aquellos quienes prestan atención a Su voluntad. Así que si lo que nosotros pedimos y hacemos en aras al servicio del Señor lealmente, para la iglesia y para los hermanos y hermanas, como así para satisfacer a Dios, dando testimonio de Dios y haciendo la voluntad de Dios, entonces Dios nos aceptara y se deleitara en nosotros.
La Caída de Salomón Refleja la Justicia de Dios
Más Adelante, además de casarse con la hija del Faraón de Egipto, Salomón tomó a las princesas de otros reinos como sus concubinas. Mientras se codiciaba con su belleza, se sumergió en los placeres de la carne. No sólo eso, sino que incluso abandonó al Dios Jehová y siguió a las mujeres gentiles para adorar a ídolos, y, además, construyó un gran lugar para los ídolos en la colina en frente de Jerusalén. Salomón obrando tan severamente, violó los mandamientos de Dios, rompió el corazón de Dios y decepcionó los deseos que Dios tenía de él. Y entonces lo que hizo era malvado, a los ojos de Jehová Dios. Así que Jehová Dios le dijo: “... Por cuanto ha habido esto en ti, y no has guardado mi pacto y mis estatutos que yo te mandé, romperé el reino de ti, y lo entregaré á tu siervo. Empero no lo haré en tus días, por amor de David tu padre: romperélo de la mano de tu hijo. Sin embargo no romperé todo el reino, sino que daré una tribu á tu hijo, por amor de David mi siervo, y por amor de Jerusalem que yo he elegido” (1 Reyes 11:11-13).
En un libro dice: “En realidad, los pensamientos de Dios se transforman constantemente de acuerdo con los cambios en las cosas y los entornos; mientras estos pensamientos se están transformando, se revelarán diferentes aspectos de la esencia de Dios. […] Además, Dios usa Sus propias revelaciones verdaderas para demostrar a la humanidad la certeza de la existencia de Su ira, Su misericordia, Su benignidad y Su tolerancia. Su esencia se revelará en cualquier momento y lugar según el desarrollo de las cosas. Él posee la ira de un león y la misericordia y la tolerancia de una madre. No se permite que nadie cuestione, viole, cambie o distorsione Su carácter justo”.
De esto podemos ver que Dios toma una postura hacia los pensamientos y acciones de las personas y Sus actitudes no permanecerán inalterables. En cambio, cambian de acuerdo con las diferentes actitudes hacia Su verdad, Sus comisiones y Sus exigencias. El ascenso y descenso de Salomón es solo un ejemplo de esto. Al principio, él le pidió sabiduría a Dios, con el propósito de dirigir a la nación mejor y guiar al pueblo de Israel para que alabaran a Dios de mejor manera. Por ende, él la utilizó para hacer cosas que pudiesen satisfacer a Dios para así completar el mandato que Dios le dio. Entonces, Dios apreciaba su búsqueda y sus acciones, y otorgó bendiciones sobre él. Pero más adelante, Salomón comenzó a vivir en lujuria en los placeres de la carne y traicionó el mandamiento de Dios, adorando a ídolos. Tales acciones enfurecieron a Dios, así que Dios desató Su ira sobre él, dividiendo su nación. Como podemos ver, el carácter de Dios no sólo es misericordioso y compasivo, sino también justo y majestuoso. Él puede otorgar Sus bendiciones a las personas, así como desatar Su ira sobre la gente, y él puede perdonar a la gente, así como disciplinarles y castigarles — esto está determinado por el carácter justo de Dios, y por las actitudes de la gente hacia Dios y los senderos por donde la gente camina.
La historia de Salomón nos da una advertencia: El Dios en quien creemos es justo y todopoderoso. El escudriña cada una de nuestras palabras y pasos. Si nuestros pensamientos y acciones están de acuerdo con la verdad, en aras de satisfacer a Dios, obedeciendo a Dios y esparciendo la palabra y atestiguando a Dios, entonces Dios tendrá misericordia de nosotros y nos bendecirá; si disfrutamos de los placeres de la carne, a menudo vamos en contra de las exigencias de Dios y hasta hacemos el mal, entonces Dios se enojará con nosotros y nos castigará. Por lo tanto, Podemos ver que con nuestra fe es extremadamente importante conocer el carácter justo de Dios y caminar la senda temiéndole y apartándonos del mal.
Scripture quotations taken from LBLA. Copyright by The Lockman Foundation. 

Una enseñanza de Jesús: Bienaventurados los limpios de corazón

2020-02-20 22:54:51 | Películas Evangélicas
Una enseñanza de Jesús: Bienaventurados los limpios de corazón
“Bienaventurados los de limpio corazón, pues ellos verán a Dios” (Mateo 5:8).
¿Qué significa tener el corazón limpio? ¿Por qué hemos de tener un corazón limpio? ¿Qué debemos hacer para ser considerados personas con un corazón limpio? Todas estas preguntas son muy importantes porque sólo si actuamos como personas con un corazón limpio, podremos darle la bienvenida a Dios regresado, verle y oír Su voz en los últimos días y, de esa manera, tendremos la oportunidad de que Él nos salve.
Analicemos
la Biblia juntos y veamos quiénes, durante la etapa de la obra de Jesucristo, Lo aceptaron con un corazón limpio y quiénes se perdieron la salvación por no tener ese corazón limpio.
Por aquel entonces, Jesucristo predicó en muchos sitios para divulgar
el evangelio del reino de los cielos, y también realizó muchos milagros. Sin embargo, los fariseos no entendían qué estaba haciendo Jesucristo ni consideraban que aquello fueran los actos de Dios. No podían creer que Jesucristo fuera el Mesías porque, bien fuese el nombre de Jesucristo, bien Su aspecto, bien Su linaje o bien lo que había hecho, nada Suyo concordaba con las profecías del Antiguo Testamento acerca del Mesías. No sólo no aceptaron la obra de redención de Jesucristo, sino que también engañaron a los judíos para que, a su lado, juzgaran a Jesucristo y blasfemaran contra Él. Sin embargo, había dos tipos de personas, que trataron la llegada de Jesucristo de manera diferente, incluso tras los rumores y calumnias. 
Antes de nada, echémosle un vistazo al primer tipo de personas. Juan 10 dice que el día del sabbat Jesucristo curó a un ciego en el templo y dio testimonio de Sí mismo, de que era el buen Pastor, el Hijo de Dios, y que Su autoridad procedía de Dios. Pero como habían dado credibilidad a los rumores de los fariseos, algunos judíos apedrearon a Jesucristo y dijeron:  “... Tiene un demonio y está loco. ¿Por qué le hacéis caso?” (Juan 10:20). “... Estas no son palabras de un endemoniado. ¿Puede acaso un demonio abrir los ojos de los ciegos?” (Juan 10:21). “... No te apedreamos por ninguna obra buena, sino por blasfemia; y porque tú, siendo hombre, te haces Dios” (Juan 10:33). Esto nos muestra que los judíos no se tomaban en serio la palabra del Señor y tampoco Su obra. No se pararon a pensar si había verdad en lo que predicaba Jesucristo, si lo que predicaba les era beneficioso y constructivo o si Su autoridad para realizar milagros procedía de Dios. Al contrario: siguieron sin pensárselo a los fariseos en su condena, juicio y blasfemias contra Jesucristo, incluso lo apedrearon. Los judíos acabaron siguiendo a sus líderes religiosos crucificando al Mesías, Aquel al que habían estado esperando contra viento y marea durante tanto tiempo. Lo que hicieron ofendió gravemente el carácter justo de Dios, lo cual llevó a la destrucción de Israel y a que los israelitas perdieran la oportunidad de seguir para siempre al Señor. Este fue el lamentable fin de aquellos que no estudiaron con atención y un corazón limpio la obra y la palabra de Jesucristo.
Veamos ahora el segundo tipo de personas, aquellos que sí tienen un corazón limpio. Tomemos a Pedro y Juan como ejemplos. Cuando Jesucristo predicaba y llevaba a cabo Su obra, ellos también oyeron las calumnias y blasfemias de los líderes religiosos y los fariseos, y fueron testigos de los ataques contra Jesucristo y cómo lo ponían a prueba. Sin embargo, no siguieron a aquellos ni condenaron a Jesucristo así sin más. Lo que hicieron fue estudiar la obra del Señor escuchando lo que predicaba y observando los milagros que Él realizaba. Tras seguir a Jesucristo durante algún tiempo, llegaron a conocer de verdad a Jesucristo y fue entonces que creyeron firmemente que todo lo que Él había dicho y hecho procedía de Dios y que no podría ser realizado por ningún hombre. De modo que, aunque los líderes religiosos y los fariseos se resistieron contra Jesucristo y lo condenaron, Pedro y Juan no se dejaron engañar por los rumores. Insistieron en seguir al Señor con un corazón limpio porque tan sólo seguían y escuchaban a Dios mientras creían en Él. Uno de los discípulos de Jesucristo, Simón Pedro dijo: “... Señor, ¿a quién iremos? Tú tienes palabras de vida eterna. Y nosotros hemos creído y conocido que tú eres el Santo de Dios” (Juan 6:68-69). Vemos que Pedro tenía una mente sobria y lúcida, y a través de los hechos y el comportamiento de Jesucristo, supo reconocer que Su identidad era la del propio Dios, y que Él era la verdad, el camino y la vida y el Mesías al que habían estado esperando durante tanto tiempo. Y así, al final,
Jesucristo alabó y bendijo a Pedro.
Estas dos formas, resultado de dos opciones distintas, nos muestran que aquellos sin un corazón limpio padecerán desgracias, mientras que aquellos con un corazón limpio serán bendecidos. De modo que tener un corazón limpio es muy importante a la hora de darle la bienvenida a Dios retornado. Tener un corazón limpio significa que podemos escoger entre lo correcto y lo equivocado y que no tenemos que creer ni obedecer ciegamente a otros; no vamos a intentar medir aleatoriamente la obra y la 
palabra de Dios, sino que investigaremos personalmente Su obra. Solamente así podremos evitar cometer el gran error de abandonar al Mesías mientras le esperamos, y así tendremos la oportunidad de ver a Dios y oír Su voz.
La Biblia dice: “Estas cosas les sucedieron como ejemplo, y fueron escritas como enseñanza para nosotros, para quienes ha llegado el fin de los siglos” (1 Corintios 10:11). Ya han pasado más de dos mil años desde que los fariseos engañasen a los creyentes para que crucificaran al Señor. El testimonio de la Biblia al respecto es una advertencia: cuando tratemos con el regreso del Señor en los últimos días, no podemos abandonarle ni condenar la obra ni la palabra de Dios sin buscar ni investigar, como hicieron los fariseos y los judíos ignorantes y tontos. Para poder recibir al Señor como lo hizo Pedro, debemos tener una mente lúcida y sobria. Sólo así se podrá cumplir la promesa de Dios: “Bienaventurados los de limpio corazón, pues ellos verán a Dios” (Mateo 5:8). 

Scripture quotations taken from LBLA. Copyright by The Lockman Foundation.

¿Cómo orar conforme a la voluntad de Dios?

2020-02-19 04:05:40 | Películas Evangélicas
¿Cómo orar conforme a la voluntad de Dios?
Etapa amorosa:
Ruego al Señor todos los días, y especialmente la oración de la mañana y la oración de la tarde, son partes esenciales de mi vida diaria. Además, constantemente persisto en hacerlo así. Pero muchas veces, aunque ruego al Señor, no puedo sentirlo, y obviamente siento que el Señor no escucha mis oraciones. Después de haber orado durante muchos años, sin embargo, siento que mi vida no tiene progreso ni cambio. Por lo tanto, no tengo fe sin saberlo. No sé por qué es esto así. ¿Puedes decirme cómo orar de acuerdo con la voluntad del Señor?
Sinceramente tuyo,
Tao Xin
Hermano Tao Xin:
La situación que dijiste generalmente existe en nuestra iglesia. ¿Por qué el Señor no escucha nuestras oraciones? En cuanto a la razón por la cual, principalmente, es porque nuestras oraciones no están de acuerdo con la voluntad del Señor. Para comprender cómo orar de acuerdo con la voluntad del Señor, primero necesitamos saber qué tipos de oraciones no son recomendadas por el Señor. Luego, busquemos y discutamos juntos. ¡Que el Señor nos guíe!
1. Oraciones a medias no pueden ser escuchadas por el Señor
A veces, cuando nos despertamos, podemos orar así: "Dios, hoy, te encomiendo mi día entero. Estoy dispuesto a dejar que me guíes a lo largo del día. Por favor cuídame para no enfrentar ningún mal o tentación. Déjame vivir en el resplandor de Tu semblante. Que Dios me bendiga ¡Amén!"
A menudo también oramos de esta manera: "Jehová Dios, tú eres el Creador de los cielos y la tierra y de todas las cosas". Tú controlas el destino humano. Señor Jesús, Tú eres nuestro Salvador. Tú derramaste Tu sangre en la cruz para limpiarnos de nuestros pecados. Ya no nos ves como pecadores. Tú nos ves como justos. Por lo tanto, no defines nuestras fechorías como pecados. No importa cuán corruptos somos o cómo pecamos, tú nos perdonas. ¡Señor Jesús! Tus palabras son nuestra luz guía. Tú eres nuestro todo. Tú eres nuestro Señor, somos tus ovejas. Tú nos cuidas y proteges todos los días. Bendices a nuestros padres, a nuestros hijos y a nuestras familias". Sin embargo, aunque nos arrodillamos, nuestras bocas hablan incesantemente, sin embargo, nuestros corazones están cerrados a Dios, y lo que decimos no es lo que está en nuestros corazones. Estamos hablando solo, hablando en el aire. No nos importa para nada si el Señor está contento con eso. Entonces, aunque oramos una vez en la mañana y una vez en la noche, y algunas veces incluso rezamos por una o dos horas, no tenemos ningún resultado.
Nuestras oraciones a medias no son escuchadas por el Señor, porque lo estamos engañando. Se dice en el Libro de Isaías, "Porque este pueblo se me acerca con su boca, y con sus labios me honra, mas su corazón alejó de mí" (Isaías 29:13). Debido a que tales oraciones no son devotas, y no tratamos al Señor como el Señor debe ser tratado, sino que lo tratamos como si fuera aire vacío, por lo tanto no podemos recibir el trabajo del Espíritu Santo, ni tenemos la iluminación del Espíritu Santo como resultado, aunque hemos rezado al Señor durante muchos años, no hemos producido nada. Todavía vivimos en el estado de pecado todos los días y confesamos cada noche. No podemos ver ningún cambio en nuestra disposición de vida ni vivir el decoro de los santos.
2. Pasar por las oraciones de orar al Señor no es escuchado por Él
A veces nos apresuramos a hacer cosas o a ir a trabajar, e incluso si rezamos, estamos haciendo los movimientos. Por ejemplo, a veces oramos así: "Dios, te confío este asunto. Te encomiendo a mis hijos y padres. Te encomiendo con todo. Dios, por favor bendíceme y protégeme. ¡Amén!" Nuestra oración es tan rápida como un conejo. Nuestros corazones están impacientes. La oración consiste de solo unas pocas oraciones y se termina. A veces le decimos al Señor que le agradecemos por la comida, pero tenemos que irnos corriendo al trabajo, así que oramos rápidamente, "Dios, me has bendecido con esta comida. Me has dado esta comida. Nunca olvidaré tu gracia. No olvidaré tu amor por mí. ¡Oro en el nombre del Señor Jesús, Amén!" Hablamos algunas palabras con prisa y la oración ha terminado otra vez. También hay momentos en que nos damos cuenta de que nuestros hijos no nos obedecen, cerramos los ojos y oramos: "Señor, te encomiendo a este niño. No puedo disciplinarlo. Él no me obedece. Yo te entrego el niño. Señor, eres todopoderoso. Yo oro en el nombre del Señor Jesús ¡Amén!" Pero después de la oración, seguimos nuestro camino. Tales oraciones están pasando por los movimientos. Dios dice: "Las personas creen en Dios, lo aman, y lo satisfacen cuando tocan el Espíritu de Dios con su corazón y, de ese modo, logran la satisfacción de Dios. Cuando contactan con corazón con las palabras de Dios, Su espíritu las conmueve". No usamos nuestros corazones para orar, sino que cumplimentamos formalidades, y si siempre oramos de esta manera, nuestras oraciones se convertirán en una ceremonia religiosa, que está siguiendo los movimientos del Señor, está engañando al Señor, y solo puede ser despreciado por Dios.
3. Orar con un tono de duda no es escuchado por el Señor
Cada uno de nosotros, los creyentes, anhelamos la venida del Señor. A veces podemos orar así: "Oh Dios, prometiste llevarnos al reino de los cielos y revelarte a nosotros. Prometiste levantarnos para reunirnos contigo en el aire. ¿Por qué no has cumplido esta promesa aún después de todo este tiempo? ¿Por qué es esto?". Cuando estamos enfermos, si nuestra enfermedad no se cura, rezamos, "Oh Señor, confío en Ti de verdad. ¿Por qué no sanas mi enfermedad?". Cuando nos peleamos con alguien, o alguien nos intimida, oramos, "Oh Señor, este hombre es tan malvado. ¿Por qué no lo disciplinas ni lo castigas?…".
Este tipo de oración tampoco es aprobada por el Señor. ¿Por qué decimos eso? Porque cuando oramos así, cuestionamos a Dios y tratamos a Dios como nuestro igual. Dios es el Creador mientras somos seres creados. Nunca podremos ser iguales con Dios. Si hablamos así con el Creador, nuestra relación con el Señor es incorrecta. Además, nunca recibiremos la aprobación del Señor.
4. Rezar con motivaciones para hacer tratos con el Señor no es escuchado por Él
Hay muchos comportamientos así. Por ejemplo, cuando caemos enfermos, oraremos de esta manera, "¡Oh Dios! ¡Debes salvarme! Te ruego que te deshagas de esta enfermedad, ¡deshazte de esta copa de sufrimiento lo antes posible! Debes curarme". A veces, cuando enfrentamos desastres, podemos orar: "Dios, si me salvas y me guardas del desastre, si no me dejas morir, te ofreceré todo mi ser". Cuando te sumérges en la oscuridad espiritual o eres incapaz de sentir al Señor, oramos, "¡Oh Señor, he creído en Ti por veinte o treinta años y he sacrificado mucho por Ti! ¡Renuncié a un buen trabajo por ti! ¡No gané ningún dinero por más de veinte años! ¡He comido comida blanda y ropa ordinaria! He sufrido persecución, tribulación, ridículo y difamación, ¡todo por tu bien! Hoy, espero que puedas llevarme al reino de los cielos cuando regreses, pero ya he esperado todos estos años sin escuchar nada ni sentir nada de ti. Señor, ¿me has desamparado? Si realmente me has abandonado, ¡entonces no tienes credibilidad!".
Los tipos de oraciones anteriores no se ajustan a las intenciones del Señor. ¿Por qué se dice que tales oraciones no son aprobadas por él?
La razón por la que oramos de esa manera es porque queremos usar a Dios para lograr nuestros propios fines, queremos utilizar nuestros esfuerzos y difundir el Evangelio, nuestros sufrimientos y el precio que pagamos para intercambiar Sus bendiciones, evitar desastres y entrar en el Reino de los cielos. Estamos haciendo tratos con Dios. Cuando nuestras intenciones son incorrectas, las personas pueden ver a través de nosotros, sin importar lo que digamos. Por lo tanto, es aún más fácil para Dios resolverlo buscando en nuestros corazones. Además, como no tenemos verdadera comunión con Dios, nuestras acciones no pueden estar de acuerdo con la voluntad de Dios, y no tenemos una relación adecuada con Él, las oraciones como estas no son aceptadas por Dios. Tal como dijo el Señor Jesús, "Muchos me dirán en aquel día: Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre lanzamos demonios, y en tu nombre hicimos mucho milagros? Y entonces les protestaré: Nunca os conocí; apartaos de mí, obradores de maldad" (Mateo 7:22-23).
Dado que lo anterior no está aprobado por el Señor, ¿cómo oramos para cumplir con Su voluntad?
1. Quitando nuestros corazones ante el Señor, expresando las palabras en nuestros corazones y presentando nuestras dificultades reales ante el Señor
Por ejemplo, cuando nos damos cuenta de que nuestros hijos no nos obedecen, podemos orar de esta manera: "¡Señor! Hoy en día criar a un niño es muy difícil. ¡Sin la verdad no puedo enseñarle al niño, y el niño no me obedecerá! Oh Señor, los humanos son creados por Ti. Tú me diste este niño. Verdaderamente ahora veo que no tengo la verdad, ni soy lo que debería ser como ser humano, y no tengo forma de enseñarle al niño. ¡Te encomiendo a este niño y estoy dispuesto a confiar en ti para que lo enseñes!".
Ya tenemos suficiente dinero para vivir, pero aún queremos ganar más y disfrutar más. Podemos orar al Señor, "Dios, ahora veo que mi corazón es muy codicioso de la riqueza. Otros son capaces de abandonar todo y contentarse con la ropa que llevan puesta y la comida en su plato. ¿Por qué no puedo estar contento? ¿Por qué todavía me aferro a la riqueza en mi corazón? Por favor, Dios, ¡te pido que me salves! No me importa si me disciplinas o si usas algún otro método, todo está bien".
A veces, vemos algunas acciones ilegales de pastores y ancianos, pero no podemos ver a través de ellos. Entonces, podemos orar a Dios, "Dios, Tus palabras revelan a los fariseos, pero no puedo ver a través de ellos claramente. Por fuera, parecen muy devotos, ¿por qué no puedo ver su hipocresía esencial? Especialmente su odio esencial hacia la verdad, no puedo ver eso. Entonces, en mi corazón siempre los he admirado y siempre quise preguntarles si me encontraba con problemas. También siento que esto es incorrecto, pero ¿por qué no puedo dejarlo ir? ¿Por qué no puedo ver a través de su naturaleza interna y los abandono en mi corazón?". ¿No es por medio de esta oración que nos callamos ante el Señor y conversamos con Él seriamente? Es como si tuviéramos una conversación de corazón a corazón con otra persona. En ambos casos, estamos hablando desde el corazón y expresamos nuestros mayores problemas. Cuando Dios los vea, sabrá que somos sinceros y que no trataremos de engañarlo o de hablar con dulzura y engañarlo. Entonces el Espíritu Santo hará su trabajo. Entonces, después de orar, nos sentiremos iluminados en nuestros corazones, como si se hubiera levantado una carga.
2. Orar al Señor como una Criatura de Dios, no hacer demandas ni peticiones del Señor, y ser capaz de obedecer al Señor Verdaderamente
Si tenemos una enfermedad grave de repente, meditaremos en su interior, ¿Por qué me enfermo? ¿Voy a tener cáncer? Si es la manera de Dios de castigarme, si Él quiere que muera, entonces me someteré. Si es la manera de Dios de refinarme y limpiarme, estoy dispuesto a aceptar tal refinamiento. Luego oraremos a Dios en nuestras mentes: "Querido Dios, si quieres que muera, me someteré, y te garantizo que lo haré, no tengo quejas. Fui creado por ti y he hecho muchas cosas que no se ajustan a tus intenciones, y debería recibir un castigo por esto".
Después de tal oración sumisa, nos conmoveremos mucho, y no estaremos tan constreñidos por el futuro y el destino. Además, tendremos la voluntad de obedecer a Dios en el interior, y ya no le haremos ninguna demanda. ¿Por qué tales oraciones pueden ser efectivas? Es porque ponemos nuestras posiciones correctas. Estamos en nuestro lugar como una criatura de Dios y tenemos un corazón sumiso para orar y buscar a Dios. Entonces, más adelante, antes de orar, debemos pensar primero y estar completamente preparados. Con respecto a las dificultades que enfrentamos y las cosas que necesitamos que Dios nos aclare, debemos desarrollar un esquema simple de cómo debemos buscar ayuda de Dios, cómo debemos tener comunión con Dios. Y luego, debemos encontrar una oportunidad adecuada y el ambiente apropiado para arrodillarnos ante Dios y orar. De esta manera, será fácil calmar nuestros corazones ante Dios y recibir el trabajo del Espíritu Santo. Además, nuestra vida espiritual puede continuar creciendo.
Scripture quotations taken from LBLA. Copyright by The Lockman Foundation. 
Recomendación: Devocionales Cristianos   

La historia de Noé nos da inspiración

2020-02-18 04:53:06 | Películas Evangélicas
La historia de Noé nos da inspiración
Como cristianos, creo que todos nos hemos impresionado con la historia de Noé, construyendo el arca, y admiramos profundamente a Noé. Mientras tanto, no podemos dejar de sentir lástima por aquellos que se subieron al arca. ¿Por qué ellos vieron el arca pero no entraron en ello? ¿Por qué no se arrepintieron hasta que vino el diluvio? A veces también nos preguntamos: “Si yo hubiera vivido en la Era de Noé, ¿Me habría subido en el arca, realmente?”
Pensemos en la historia cuando Dios destruyó a la humanidad en la Era de Noé. En Génesis 6:11–13 se registra, “Y la tierra se había corrompido delante de Dios, y estaba la tierra llena de violencia. Y miró Dios a la tierra, y he aquí que estaba corrompida, porque toda carne había corrompido su camino sobre la tierra. Entonces Dios dijo a Noé: He decidido poner fin a toda carne, porque la tierra está llena de violencia por causa de ellos; y he aquí, voy a destruirlos juntamente con la tierra”. Cuando leí estos versículos en el pasado, yo solo sabía que era porque la gente en ese momento era demasiado malvada y corrupta, por lo que fueron castigadas y destruidas por Dios, pero no tenía claro cuál era la voluntad de Dios en esta situación. Entendí un poco hasta que leí un pasaje en un libro.
El pasaje decía, “Aquí hay otra revelación del carácter de Dios: a Sus ojos, existe un límite a Su paciencia respecto a la corrupción del hombre, a la inmundicia, la violencia, y la desobediencia de toda carne. ¿Cuál es Su límite? Es como Dios mismo dijo: ‘Dios miró a la tierra, y vio que se había corrompido, ya que toda carne había corrompido sus caminos en la tierra’. ¿Qué significa la frase ‘ya que toda carne había corrompido sus caminos en la tierra’? Significa que al llenarse de corrupción el comportamiento de toda cosa viviente y verlo Dios, tuvo que destruirlas, incluidas las que le seguían, las que invocaban Su nombre, las que una vez le sacrificaron holocaustos, las que lo reconocían verbalmente y hasta le alababan. Ese fue el límite de Dios. ¿Hasta qué punto mantuvo Dios, pues, la paciencia con el hombre y la corrupción de toda carne? Hasta el punto en que todas las personas, seguidoras de Dios o incrédulas, dejaron de caminar por la senda correcta y el hombre no sólo estaba corrompido moralmente y lleno de maldad, sino que no había nadie que creyese en la existencia de Dios, y mucho menos que considerara que Él gobierna el mundo, que puede traer luz y el camino correcto a las personas. Hasta el punto de que el hombre despreció la existencia de Dios y no le permitió existir. Una vez que la corrupción del hombre llegó a semejante nivel, Él ya no tendría más paciencia. ¿Qué la sustituiría? Llegarían la ira y el castigo de Dios”.
De este pasaje entendí que había un carácter de Dios de destruir la gente en ese momento. No era simplemente porque aquellos que no creían en Dios eran moralmente corruptos, malvados y licenciosos, sino también porque incluso aquellos que creían en Dios, si, que una vez hicieron sacrificios a Dios y lo adoraban, no tenían temor a Dios. No tenían lugar para Dios en su corazón, sus acciones estaban completamente opuestas a la voluntad de Dios y siguieron junto con las malas influencias del mundo. Todo el mundo se había vuelto malvado depravado por lo que era insoportable para Dios presenciarlo. Pero aún así, la gente estaba sin una pizca de arrepentimiento. Cuando vieron a Noé obedecer las instrucciones de Dios para construir el arca y transmitir el mensaje de que destruiría el mundo con una inundación, ellos trataron lo que Noé hizo como una broma y lo que dijo como una invención. Nadie creyó, nadie buscó o investigó, ni siquiera admitieron que sus malas acciones habían enfurecido a Dios al punto de que debían ser destruidos. En cambio, todos vivieron completamente en sus propias ideas e imaginaciones, sin pensar en nada. Hasta, que vieron que la puerta del arca se cerrada y el diluvio venía, vieron que era demasiado tarde. Eventualmente, todos fueron tragados por el diluvio y ahogados en el océano. En lugar de decir que murieron en el diluvio, sería mejor decir que murieron en sus propias nociones.

Entonces, ¿Cómo se salvó Noé? El siguiente pasaje explica la razón con bastante claridad. “Cuando él hizo lo que Dios le ordenó no conocía Sus intenciones. No sabía lo que Él quería llevar a cabo. Dios sólo le había dado un mandato, le había ordenado hacer algo, pero sin proporcionarle demasiada explicación, y él siguió adelante y lo hizo. No intentó descifrar en privado los propósitos de Dios ni se resistió a Él, ni tuvo doblez de corazón. Sólo fue y actuó en consecuencia, con un corazón puro y simple. Hizo todo lo que Dios le permitió hacer; obedecerle y escucharle fueron sus convicciones para hacer cosas. Así fue como lidió de forma directa y simple con lo que Dios le encargó. Su esencia, la esencia de sus acciones, fue la obediencia, no cuestionar, no resistirse y, además, no pensar en sus propios intereses personales ni en sus ganancias y pérdidas. Además, cuando Dios dijo que destruiría el mundo con un diluvio, no preguntó cuándo lo haría ni trató de llegar al fondo de ello, y desde luego no le preguntó cómo lo iba a hacer. Simplemente hizo lo que Dios ordenó. Comoquiera que Dios quisiera hacerlo y con el medio que deseara, él siguió al pie de la letra lo que Dios le pidió y, de inmediato, emprendió acción. Lo hizo con la actitud de querer satisfacer a Dios. ¿Lo hacía para ayudarse a sí mismo a evitar el desastre? No. ¿Le preguntó a Dios cuánto faltaba para que el mundo fuese destruido? No. ¿Le preguntó a Dios o acaso sabía cuánto tardaría en construir el arca? Tampoco lo sabía. Simplemente obedeció, escuchó, y actuó en consecuencia”.
Inherentemente Noé era un hombre honesto y adoraba a Dios. De este pasaje podemos ver con más claridad que la razón de que Noé podía ser salvado, provenía de su obediencia a Dios. Él haría cualquier cosa que Dios le instruyera que hiciera. No preguntó por qué Dios le dejó construir un arca, ni pensó qué pasaría si el diluvio no llegase después de que él terminara el arca y mucho menos en todas las dificultades que vivió para construir el arca. En cambio, él aceptó y obedeció sin ninguna noción o imaginación, aunque no entendía completamente la voluntad de Dios. No podía dejar de suspirar con emoción: ¿Podemos tener la fe y obediencia hacia Dios como lo hizo Noé? En ese momento, no había lluvia y mucho menos inundaciones. Por lo que cuando Dios le dijo a Noé que destruiría el mundo con una inundación y lo intruyó para que construyera un arca y predicara el evangelio para que la gente se acercara a ella, la gente en ese momento no solo no creyó, sino que incluso juzgó y condenó a Noé al decir que estaba loco. Pero aún así, Noé no era pasivo, ni débil, él aún obedeció a Dios, escuchó las instrucciones de Dios, persistió en la construcción del arca y predicó el evangelio sin vacilar. Hoy, cuando pensamos en el momento en que el mundo fue destruido por el diluvio. ¿Sentimos lástima y no arrepentimos por esas personas que fueron destruidas en esa época? Al mismo tiempo, ¿Nos sentiremos profundamente avergonzados y desconcentrado cuando nos comparamos con Noé quien, sin ser restringido por ninguna persona, ocurrencia o acto, se sometió a Dios y siguió Sus instrucciones para construir el arca?
La Biblia tiene estos dos versos, “Tal como ocurrió en los días de Noé, así será también en los días del Hijo del Hombre. Comían, bebían, se casaban y se daban en casamiento, hasta el día en que Noé entró en el arca, y vino el diluvio y los destruyó a todos” (Lucas 17:26–27). Estas son profecías acerca del regreso de Jesucristo en los últimos días, en las cuales el Señor comparó los días que Él regresa a los días de Noé. Ahora se han vuelto realidad. En la actualidad, toda la sociedad se está volviendo más y más malvada y degenerada. Por el bien de los intereses personales, la gente lucha entre ellos, e incluso se matan unos a otros. Mientras tanto, incluso muchos hermanos y hermanas en el Señor también siguen las malas tendencias del mundo, codician la gloria y la riqueza, y persiguen la fama y la ganancia. Ellos creen en Dios de nombre, pero en realidad, no caminan en la senda del Señor. Hoy en día, la medida en que las personas han sido corruptas es mucho más allá de lo que era en la Era de Noé. Esto demuestra que las profecías sobre los últimos días se han hecho realidad desde hace mucho tiempo, y que Jesucristo ya ha regresado.
Ahora, hay un grupo de personas que están testificando el regreso del Señor Jesús. Dicen que Cristo el Salvador en los últimos días ya ha descendido al Este del mundo; Expresa la verdad y lleva a cabo la obra de juicio de los últimos días. Como el Señor profetizó, “Pero a medianoche se oyó un clamor: ‘¡Aquí está el novio! Salid a recibirlo’” (Mateo 25:6). “He aquí, yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él y él conmigo” (Apocalipsis 3:20). Cuando oímos el testimonio de que Jesucristo ha regresado, debemos buscar e investigar activamente. Sólo así podemos dar la bienvenida al “esposo” e ir a la fiesta de la boda del Cordero. Si no escuchamos, ni buscamos ni investigamos, si más bien lo negamos y lo rechazamos ciegamente, entonces fácilmente perderíamos el retorno del Señor y perderíamos Su salvación de los últimos días. El Señor es fiel y profetizó que vendría a llevarnos en los últimos días, así que lo hará. Pero cuando Él vuelva a expresar la verdad y llame a la puerta de nuestros corazones, si no escuchamos la voz del Señor con toda atención, y si no salimos y le damos la bienvenida, entonces perderemos la oportunidad de ir con el Señor a la fiesta de la boda. Si es así, cuando el Señor venga abiertamente con las nubes, nos llenaremos de ilimitado pesar. Así como la profecía en Apocalipsis dice: “He aqui, viene con las nubes y todo ojo le verá, aun los que le traspasaron; y todas las tribus de la tierra harán lamentación por El; sí. Amén” (Apocalipsis 1:7). Dios hace la obra de salvación en los últimos días cuando se encarna y desciende secretamente entre los hombres para expresar la verdad. El tiempo cuando Dios viene abiertamente con las nubes es precisamente el momento en que Su obra de salvación llegará a su fin. Así como Dios instruyó a Noé a entrar en el arca, y tan pronto como la puerta del arca se cerró, la inundación se derramó y la obra de la salvación llegó a su fin. En ese momento, no importaba cómo la gente lo lamentaba o llamaba a Dios, no había ninguna posibilidad de que se salvaran más.
La palabra de Dios dice, “[...] en la época de Noé, los hombres habían estado comiendo y bebiendo, casándose y dándose en casamiento hasta un punto que a Dios le resultó insoportable de ver, por lo que envió un gran diluvio para destruir a la humanidad y sólo dejó atrás a la familia de ocho miembros de Noé y toda especie de aves y bestias. En los últimos días, sin embargo, aquellos a los que Dios ha guardado son los que le han sido leales hasta el final. Aunque ambas épocas fueron de una gran corrupción insostenible para Dios, y la humanidad fue tan corrupta que le negó como Señor, Dios destruyó a todos los hombres de la época de Noé. En ambas épocas, la humanidad ha afligido a Dios en gran manera, pero Él ha seguido siendo paciente con los hombres en los últimos días hasta ahora. ¿Por qué ocurre esto? ¿Nunca habéis pensado en ello? Si de verdad no lo sabéis, permitid que os lo diga. La razón por la que Dios puede tratar a los hombres con misericordia en los últimos días no es que sean menos corruptos que los de la época de Noé o que hayan mostrado arrepentimiento a Dios, y mucho menos que Él no pueda soportar destruir a los hombres en los últimos días en los que la tecnología ha avanzado. En su lugar, la razón es que a Dios le queda obra por realizar en un grupo de hombres en los últimos días y será Él mismo encarnado quien la lleve a cabo. Además, Él escogerá a una parte de este grupo como Sus objetos de salvación, el fruto de Su plan de gestión, y traerá a esos hombres consigo a la siguiente era”.
Después de leer las palabras de Dios, entiendo que se refiere a que Dios salvará y obtendrá un grupo de hombres que, en los últimos días, tienen el mismo pensamiento que Él. Sin importar lo que Dios diga y lo que haga, este grupo de hombres puede someterse a Él sin la más mínima queja; no sólo no hablan de sus propias razones, sino que también pueden cooperar en la obra de Dios de una manera positiva. Sólo esos hombres son los que verdaderamente creen y siguen a Dios, que pueden practicar las palabras de Dios, y que pueden ser salvados y perfeccionados por Dios. Eventualmente, Dios traerá a un grupo de hombres a Su Reino — esta es la voluntad de la obra de Dios en los últimos días.
Cuando la salvación de Dios en los últimos días venga sobre nosotros, ¿podemos aprender lecciones de los fracasos de las personas del pasado, arrepentirnos ante Dios, y entrar en el arca que Dios nos prepara para nosotros? Estas preguntas son realmente dignas de nuestra contemplación y búsqueda.
(Traducido del original en inglés al español por Xinia Arias Quirós)
Scripture quotations taken from LBLA. Copyright by The Lockman Foundation.


¿Qué es el verdadero arrepentimiento?

2020-02-17 05:48:43 | Películas Evangélicas
El Señor Jesús dijo: “[...] Arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercado” (Mateo 4:17). Por la palabra del Señor sabemos que para entrar en el reino de Dios, debemos confesarnos y arrepentirnos ante Él. Pero, ¿qué es el verdadero arrepentimiento? El siguiente artículo nos lo explicará y nos ayudará a encontrar la forma correcta de practicarlo.
¿Qué es el verdadero arrepentimiento?
Wang Wei y tres compañeros de trabajo, Xiaoliu, Ma Tao, y Hu Zhi, se sentaron a estudiar la Biblia
Entonces Wang Wei les dijo con una sonrisa: —Mis compañeros de trabajo, el Señor Jesús dijo: “[...] Arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercado” (Mateo 4:17). “y diciendo: El tiempo se ha cumplido y el reino de Dios se ha acercado; arrepentíos y creed en el
evangelio” (Marcos 1:15). El Señor nos dijo que para entrar en el reino de Dios, debemos confesarnos y arrepentirnos ante Él. Por lo tanto, debemos saber claramente qué es el verdadero arrepentimiento. Es muy importante para nosotros.
Al escuchar esto, Hu Zhi dijo, como quien repite lo obvio: —Creo que, cuando nos presentamos ante Dios con sinceridad, oramos y admitimos nuestros pecados con amargas lágrimas, es arrepentimiento. Mientras hagamos estas cosas con frecuencia, seremos perdonados de nuestros pecados. Cuando el Señor regrese, seremos llevados al reino celestial.
Xiao Liu frunció el ceño y replicó: —Durante estos años, oramos todos los días a Dios admitiendo nuestros pecados y las cosas que hacemos que lo ofenden. Sin embargo, de hecho, seguimos cometiendo los mismos pecados a la primera ocasión. ¿Cuenta como verdadero arrepentimiento si vivimos en el ciclo repetido de pecar y reconocer nuestros pecados?
Ma Tao vaciló por un momento y dijo: —Con respecto a esta pregunta, una vez la discutí con varios hermanos y hermanas en reuniones de compañeros de trabajo en otro lugar. Creo que aunque a menudo le rezamos al Señor y confesamos nuestros pecados con lágrimas amargas, eso simplemente representa nuestro deseo de confesarnos y arrepentirnos ante el Señor, pero no es un verdadero arrepentimiento. Si realmente nos arrepentimos o no, depende de cómo nos comportemos después. Por ejemplo, un ladrón fue atrapado cuando estaba robando. Aunque admitió su culpa y prometió que nunca volvería a robar, todavía no mostró verdadero arrepentimiento. Necesitamos ver cómo seguirá actuando realmente, si lo volverá a hacer. De la misma manera, aunque siempre confesemos con palabras, si no ponemos en práctica la palabra del Señor y seguimos Su camino, continuamos en el círculo vicioso de cometer y confesar pecados. Esto no es verdadero arrepentimiento. No hemos cumplido con los requisitos del Señor para el arrepentimiento.
Wang Wei escuchó atentamente a Ma Tao. Después de oír lo que Ma Tao había dicho pensó por un momento y dijo: —Al escuchar al hermano Ma, no puedo dejar de pensar en la Era de la Ley; David planeó matar a Urías, lo hizo y tomó a su esposa Betsabé por la fuerza, cometiendo un acto de adulterio. Entonces Jehová Dios envió al profeta Natán para transmitirle Sus palabras a David, y hacerle saber su crimen y el castigo que le sobrevendría. A partir de ese momento, la espada nunca se alejó de su casa. David sabía que había violado los mandamientos dictados por Jehová Dios y ofendido Su carácter. Al darse cuenta de esto, lamentó sus acciones y oró a Dios, arrepintiéndose y confesando con toda sinceridad. En sus últimos años, se volvió muy friolento. Entonces, el pueblo de Israel trajo a una chica virgen a su cama para que se uniera a él bajo las sábanas y lo mantuviera caliente. Pero él no se acercó a ella. David no solo admitió su crimen realmente, sino que también tuvo comportamientos reales. Tal testimonio debe ser convincente para las personas.
Ma Tao inclinó la cabeza y dijo: —Eso es cierto. El testimonio de la gente de Nínive verdaderamente arrepentida ante Dios también fue registrado en las Escrituras. Cuando el rey de Nínive oyó las palabras de Dios transmitidas por el profeta Jonás: “[...] Dentro de cuarenta días Nínive será arrasada.”, él creyó y obedeció a Dios. Luego dejó a un lado su condición real, se quitó sus vestiduras reales, se cubrió con cilicio y se sentó en cenizas para confesar y arrepentirse ante Dios con su pueblo. Como dicen los registros de la Biblia: “Cuando llegó la noticia al rey de Nínive, se levantó de su trono, se despojó de su manto, se cubrió de cilicio y se sentó sobre ceniza. E hizo proclamar y anunciar en Nínive, por decreto del rey y de sus grandes, diciendo: Ni hombre ni bestia, ni buey ni oveja prueben cosa alguna; no pasten ni beban agua, sino cúbranse de cilicio hombres y animales, y clamen a Dios con fuerza, y vuélvase cada uno de su mal camino y de la violencia que hay en sus manos. ¡Quién sabe! Quizá Dios se vuelva, se arrepienta y aparte el ardor de su ira, y no perezcamos” (Jonás 3: 6-9).
En ese momento, Wang Wei dijo emocionado: —Respecto al arrepentimiento de la gente de Nínive, hace algún tiempo, leí un pasaje acerca de eso en un libro. Permítanme leerlo.
Otros dijeron: —¡Está bien!
Wang Wei sacó una libreta de su bolsa, la abrió y leyó: “Después de escuchar la declaración de Dios, el rey de Nínive y sus súbditos llevaron a cabo una serie de actos. ¿Cuál es la naturaleza de su conducta y sus acciones? En otras palabras, ¿cuál es la esencia de la totalidad de su conducta? ¿Por qué hicieron lo que hicieron? En los ojos de Dios se habían arrepentido sinceramente, no sólo porque habían rogado a Dios fervientemente y confesado sus pecados delante de Él, sino también porque habían abandonado su conducta malvada. Actuaron de esta forma porque después de oír las palabras de Dios, se asustaron increíblemente y creyeron que Él haría lo que dijo. Ayunando, vistiendo de cilicio y sentándose sobre cenizas, deseaban expresar su disposición a reformarse de sus caminos y refrenar su maldad, a orar para que Jehová Dios contuviese Su enojo, a rogar a Jehová Dios para que se retractase de Su decisión, así como de la catástrofe que estaba a punto de caer sobre ellos. Por medio del examen de todo su comportamiento se puede ver que ya entendieron que sus actos malvados anteriores eran detestables para Jehová Dios y que entendieron la razón por la que Él los destruiría pronto. Por estas razones, todos deseaban arrepentirse completamente, volverse de sus caminos malvados y abandonar la violencia en sus manos. En otras palabras, una vez conocieron la declaración de Jehová Dios, todos y cada uno de ellos sintió miedo en su corazón; ya no continuaron más con su conducta malvada ni cometiendo esos actos aborrecidos por Jehová Dios. Adicionalmente, rogaron a Jehová Dios que perdonase sus pecados pasados y que no los tratase de acuerdo a sus acciones pasadas. Estaban dispuestos a no involucrarse más en la maldad y actuar según las instrucciones de Jehová Dios, para nunca más enfurecer a Jehová Dios. Su arrepentimiento fue sincero y profundo. Vino de las profundidades de sus corazones y no fue fingido, ni tampoco temporal”.

Wang Wei compartió su idea: —Podemos ver en este pasaje que la principal manifestación del verdadero arrepentimiento es que el hombre admita sus pecados y malas acciones se odie a sí mismo por ellos, confesándolos y arrepintiéndose sinceramente a Dios. Además, deben abandonar los actos malvados y actuar de acuerdo con la 
palabra de Dios a fin de no cometer el mismo pecado oponiéndose a Dios. En el pasado, aunque nos presentamos ante Dios para confesarnos y arrepentirnos, nuestro arrepentimiento simplemente se quedó en palabras, y no nos despreciamos en nuestros corazones. Muchas veces pasamos por la formalidad de pedir el perdón del Señor, y en la primera ocasión pecamos y desobedecemos a Dios otra vez. Esto simplemente no es verdadero arrepentimiento. Dios inspecciona los corazones de las personas. Solo cuando nos arrepintamos verdaderamente podremos obtener la misericordia de Dios y Su favor.
Xiao Liu dijo sinceramente: —El pasaje que lees es muy práctico. Nos dice qué es el verdadero arrepentimiento, lo que puede beneficiarnos mucho. La gente de Nínive pudo arrepentirse verdaderamente ante Dios, abandonar los actos malvados, y nunca cometer delitos o resistirse a Él. Nosotros, en comparación, hacemos los gestos de arrepentimiento, pero nuestros corazones nunca se conmueven. Dios es santo y justo: ¿Cómo podría permitirnos que lo tratemos superficialmente y lo dejemos de lado?
Ma Tao asintió con la cabeza y dijo: —Gracias por la orientación de Dios. Cuanto más compartamos a esta cuestión, más clara la tendremos. En nuestras oraciones anteriores, todos los días confiábamos al Señor las cosas que hacíamos que no estaban en línea con Su voluntad, pero no mostrábamos signos de verdadero arrepentimiento, e incluso pensábamos que seríamos salvos por gracia. Si seguimos así, confesando pecados y cometiéndolos nuevamente, ¿podemos ser arrebatados al reino de los cielos cuando el Señor regrese? El Señor Jesús dijo: “[...] En verdad, en verdad os digo que todo el que comete pecado es esclavo del pecado; y el esclavo no queda en la casa para siempre; el hijo sí permanece para siempre” (Juan 8: 34-35). Y dice en
la Biblia: “Buscad la paz con todos y la santidad, sin la cual nadie verá al Señor” (Hebreos 12:14). Dios es santo y justo: el que peca no puede entrar en el reino de los cielos. Solo aquellos que desechan su naturaleza pecaminosa y obedecen absolutamente a Dios y son fieles a Él pueden ser dignos de entrar en el reino de los cielos. Dios no tomará a las personas que tienen naturaleza pecaminosa y pertenecen a Satanás en Su reino.
Wang Wei continuó diciendo: —Hace un tiempo estuve compartiendo con un hermano. Cuando hablamos de las condiciones para entrar en el reino de los Cielos, de acuerdo con las profecías del Señor Jesús, “El que me rechaza y no recibe mis palabras, tiene quien lo juzgue; la palabra que he hablado, ésa lo juzgará en el día final” (Juan 12:48) y “Y cuando El venga, convencerá al mundo de pecado, de justicia y de juicio;” (Juan 16: 8), dijo que aunque hayamos aceptado la salvación del Señor Jesús y nuestros pecados hayan sido perdonados, nuestra naturaleza pecaminosa todavía yace profundamente dentro de nosotros. Para entrar en el reino de Dios, debemos aceptar el juicio que el Señor Jesús hará a Su regreso en los últimos días, para que conozcamos nuestra naturaleza pecaminosa y podamos odiarnos a nosotros mismos por ella. Y entonces podremos abandonar nuestra carne para practicar la palabra de Dios, en obediencia y adoración. Solo de esta manera se puede resolver nuestro carácter corrupto y podemos ser purificados y salvados por Dios. Creo que lo que compartió conmigo tiene mucho sentido, así que quiero invitarlo a que se una a nosotros, ¿están de acuerdo?
Ma Tao y Xiaoliu dijeron juntos: —¡Genial!
(Traducido del original en inglés al español por Carlos Nogués) 
Scripture quotations taken from LBLA. Copyright by The Lockman Foundation.
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